Costa Rica, Jueves 24 de enero de 2008

/EL PAÍS

Municipalidad tiene un año de plazo

Sala IV ordena solución a aguas negras de Cartago

 Instruyó a la Contraloría General de la República no aprobar presupuesto

 Alcalde afirma que solución al problema requiere ayuda del Gobierno central

Fernando Gutiérrez C.

Corresponsal

Cartago. La Municipalidad de Cartago tendrá que destinar fondos para solucionar, en un plazo no mayor de un año, el problema de aguas negras en la ciudad.

Mientras no cumpla con esta tarea, la Contraloría General de la República no autorizará ningún presupuesto al gobierno local, según una orden que dictó la Sala Constitucional.

La sentencia de la Sala fue en respuesta a un recurso de amparo promovido por los vecinos de la urbanización El Castillo, en el distrito de San Francisco.

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Comunidades de La Lima, La Pitahaya y El Guarco también sufren por el mal estado de las plantas de tratamiento de aguas negras. En la urbanización Pitahaya la planta de tratamiento está al costado sureste. Archivo

Los magistrados solicitaron al alcalde, Rolando Rodríguez, “gestionar una modificación presupuestaria, si no se contara con los recursos en este momento, para que dentro de un plazo de un año, contado a partir de la notificación, se dé una solución integral a este caso”.

Rodríguez dijo que acatará el fallo de la Sala. “Aunque este es un problema que nos dejó una constructora hace varios años, que aunque construyó la planta no le da mantenimiento”, alegó.

 

El Alcalde explicó que el gobierno local ha tenido que responsabilizarse del mantenimiento. “Se requiere apoyo del Gobierno central para dar una solución”.

Según el funcionario, ya realizan trabajos en la planta de El Castillo para rehabilitarla.

“Por mala administración, muchas constructoras nos dejaron esos problemas y por eso es que la Municipalidad no ha recibido 42 urbanizaciones con problemas similares”, puntualizó el Alcalde.

El problema de aguas negras en la ciudad de Cartago se remonta a más de 20 años, cuando la planta general de tratamiento, ubicada en el barrio La Pitahaya, dejó de funcionar y los proyectos para construir otra han fracasado.

Se estima que una nueva instalación podría costar unos ¢10.000 millones, que “ningún concejo ha podido o querido afrontar”, declaró Rolando Rodríguez.

Problema. En la resolución de la Sala IV se hace una instancia a la administración municipal para que solucione no solo este caso puntual, sino el problema integral de aguas negras.

Ello con el propósito de que esas aguas dejen de fluir “a cielo abierto por todas las calles de la ciudad de Cartago”, agregó el texto de la Sala.

El exregidor Mauricio Rojas, uno de los participantes en esta gestión ante la Sala Constitucional, manifestó que “es hora de que la Municipalidad, de los enormes presupuestos que recibe, utilice una significativa partida para este fin”.