La Entrevista |
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| “Para mí ha sido lo más hermoso que he podido vivir” | ||
| El SNFJ está presente en más de 15 localidades en todo el país. | ||
| Erick Fernández Masís Periodista
El Servicio Nacional de Facilitadores y Facilitadoras Judiciales (SNFJ), Luis Paulino Mora Mora, cumple una década de ofrecer una importante alternativa a las personas de las comunidades rurales, para lograr un acceso a la justicia cercano y oportuno, mediante un servicio de voluntariado, que con el apoyo de las personas juzgadoras promueve el conocimiento de los servicios que ofrece el Poder Judicial, además de mediar en conflictos menores, logrando soluciones eficaces y en corto tiempo. Es por esto, que con motivo de este décimo aniversario de esta iniciativa que fomenta la paz social y las buenas relaciones entre las personas de los distintos pueblos, conversamos en esta edición de “La Entrevista”, con la Facilitadora Judicial de la zona de Las Palmitas de la Virgen de Sarapiquí, Marisell Roldán Cortés, quien nos comenta un poco de su experiencia en esta importante labor. ¿Cómo surge su interés de pertenecer al Servicio Nacional de Facilitadores y Facilitadoras Judiciales? Usted no me va a creer, yo de esto no sabía absolutamente nada, mi esposo y yo venimos de Escazú, en donde trabajábamos ayudando a la comunidad, pero nos trasladamos a esta zona de Las Palmitas de la Virgen de Sarapiquí y un día vinieron y convocaron a una reunión por parte del Poder Judicial y nos explicaron qué era el servicio y cómo ayudaba a la comunidad, entonces me eligieron y yo acepté el puesto con muchísimo gusto, porque es algo muy parecido a lo que hacíamos donde vivíamos antes, ya que a nosotros nos encanta compartir con la gente y ser parte activa al momento de colaborar, pero lo que más me llamó la atención es que esto fuera algo relacionado con el Poder Judicial, nunca había escuchado que tomaran en cuenta gente de los pueblos para que les pudiesen ayudar y eso me encantó. ¿Cómo se siente de pertenecer a este servicio y qué es lo que más le llena de su labor? Tengo seis años de ser facilitadora y lo que más me llena es ver la satisfacción de las personas, su expresión al ver que vienen con un documento y nosotros les podemos explicar que el Poder Judicial les está ayudando, que no está para perjudicarles sino para ayudarles. También, poderles ayudar al aportar los documentos necesarios para sus trámites y poderles indicar dónde tienen que ir y hacerles ver que el servicio es gratuito. ¿Cómo ha sido esta experiencia para usted? Para mí ha sido lo más hermoso que he podido vivir, me encanta porque lo comparto con mi esposo y con mis hijos, me ha permitido compenetrarme aún más con la gente de la localidad. ¿Cómo ha sido la respuesta de la gente con ustedes y el servicio que brindan? Al principio fue un poco difícil, porque hay mucha mentalidad machista, pero, por ejemplo, con la Policía nos hemos compenetrado sumamente bien, entonces ya con eso, la gente confía en que lo que estamos haciendo siempre va a ir de la mano con la ley y para el beneficio de ellos mismos, entonces es un programa sumamente aceptado aquí en esta zona. ¿Cómo ha sido su relación con las personas juzgadoras que les capacitan en el Poder Judicial? A mí me encanta, es algo que me hace sentir realizada, es un aprendizaje, nos tienen mucha paciencia y llegan con muchas ganas de ayudarnos, lo que nos motiva a seguir acá trabajando por la comunidad. ¿Cuál considera es la mayor relevancia de su trabajo? Nuestro trabajo es importante, porque a veces la gente no entiende lo que dicen los jueces y juezas, se confunden con tecnicismos, por ejemplo, recuerdo la experiencia de un señor que salió llorando del juzgado, porque le hablaron de manera muy técnica y al final pudimos explicarle que salió bien del juicio, cosa que él no había entendido, por lo que le pudimos ayudar con sus dudas y pudimos como quien dice, hablar el mismo lenguaje del pueblo, que es lo más lindo. ¿Cuánto siente usted que ha aprendido del Poder Judicial? Muchísimo, no hay dinero que pague lo que nos ha enseñado, la entrega de las personas que nos capacitan para que nosotros sepamos, entendamos y nos podamos desenvolver para poder transmitir también ese conocimiento a las personas de la comunidad. ¿Cómo siente que ha podido ayudar a su comunidad desde el papel de facilitadora? Bueno, primeramente este trabajo me ayuda a ser un mejor ser humano, este conocimiento nos ayuda a darle a la población un conocimiento claro, para que las personas no cometan delitos por ignorancia y para que no crean que todas las entidades sólo les atropellan, esto es importante porque tenemos que trabajar con otras instituciones como el Patronato Nacional de la Infancia (PANI), la Fuerza Pública, la Cruz Roja, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), entre otras, de las cuales también hemos recibido capacitación, que transmitimos a la gente que así lo necesita. ¿Cuál siente ha sido su mayor aporte a la comunidad desde su puesto como facilitadora? Unificar a la comunidad, esto quiere decir que la gente antes iba por separado a buscar un abogado para solventar sus problemas, discutían sobre las experiencias que habían tenido con el Poder Judicial, pero ahora podemos hablarles de todo esto, mediante reuniones, como por ejemplo con la Junta de Desarrollo, el pueblo ya no se basa en experiencias que han tenido a las personas por su cuenta, sino que ahora unificamos toda la información, para poderles ayudar desde acá. ¿Qué mensaje les da a las personas que no conocen el servicio y que pueden solventar sus problemas con su ayuda? Es importante que se sepa que el programa es una herramienta gratuita que ofrece el Poder Judicial para que la gente pueda tener un mayor conocimiento de lo que realmente necesita y pueda resolver sus diferentes situaciones, por lo que anunciar el programa es fundamental. ¿Cuánto tiempo más se ve usted como facilitadora Judicial? Hasta que Dios me preste vida. El Servicio Nacional de Facilitadoras y Facilitadores Judiciales (SNFJ) Luis Paulino Mora Mora dio inicio en Costa Rica en el año 2013 y se encuentra presente en las zonas de las regiones Huetar Atlántica, Huetar Norte, Pacífico Central, en Sarapiquí, Pérez Zeledón, Buenos Aires, Puriscal, en toda la provincia de Guanacaste, en Golfito, Corredores y Osa. Así también está en los cantones de Matina y Talamanca, en Limón, y en Turrialba y Jiménez, en Cartago. |