193 Aniversario del Poder Judicial |
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Dr. Fernando Cruz Castro |
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Quiero brindar un cordial saludo a todas las personas que nos acompañan en esta ocasión tan importante. El día de hoy conmemoramos el 193° aniversario de nuestra querida institución, lo que significa que prácticamente el Poder Judicial nació con la Costa Rica independiente. Y ello a su vez nos permite entender cómo nuestro país históricamente ha hecho propios los valores que inspiran la Democracia. Desde la formación de la nación centroamericana hasta la consolidación del Estado independiente como le reconocemos actualmente, pasaron algunos años en los cuales la vida social como nación unitaria era incipiente y la institucionalidad más aún, ya que no se había creado la necesidad del establecimiento de un Tribunal Superior de Justicia. Sin embargo, la nación no tardó en reconocer la imperiosa necesidad de establecer una Corte Suprema de Justicia, a partir de la cual se impusiera la coherencia del sistema de Tribunales encargados de desempeñar la función jurisdiccional. 193 años han transcurrido desde aquel primero de octubre de 1826, cuando fue constituida la primera Corte Superior de Justicia presidida por don José Simeón Guerrero de Arcos y Cervantes, quién estuvo a la cabeza de la Institución durante tres periodos. La historia del Poder Judicial ha estado marcada por diversos hitos que han amenazado su institucionalidad, tales como conflictos con otros Poderes de Estado, periodos de grandes agitaciones políticas durante el siglo XIX y siglo XX; incluso la disolución de la propia Corte Suprema en 1948 por parte del gobierno de facto; entre otras vicisitudes posteriores, externas e internas, que muchas veces han golpeado a nuestro Poder Judicial y le han obligado a tomar acciones importantes y trascendentales para mantenerse firme, de frente a sus objetivos legal y constitucionalmente establecidos. Hoy contamos con un Poder Judicial de vanguardia, que se ha caracterizado por la excelencia en el servicio, la transparencia, la gestión de proyectos y el uso de las tecnologías de la información; teniendo como resultado un acceso de calidad a la administración de justicia. Por ello, hoy más que nunca estamos llamados a redoblar nuestros esfuerzos por que cada uno de nosotros desde nuestro ámbito laboral, mantengamos la excelencia que nos caracteriza y legitima nuestra labor frente a la ciudadanía. Hoy más que nunca es imperioso que luchemos con nuestro propio trabajo para mantener la dignidad y la legitimación de nuestro Poder Judicial dentro de la sociedad costarricense. Hoy tenemos un Poder Judicial por el que debemos luchar, para mantenerlo en alto y validar con nuestro esfuerzo, la confianza puesta en él por la ciudadanía costarricense; por lo que, les exhorto a que se dirijan siempre con mucho respeto y toda la consideración hacia nuestras personas usuarias, ya que es a ellos a quienes nos debemos. Conmemorar estos 193 años de vida institucional nos obliga a reconocer los esfuerzos de todas y todos esos funcionarios que cada día ponen en alto el buen nombre de nuestro Poder Judicial, ya que son esas personas quienes nos recuerdan lo grandiosa que ha sido y es nuestra institución, y que la lucha por la Democracia es necesaria y debe realizarse día a día. Es por ese motivo que el día de hoy se darán entrega de los certificados al Mérito Judicial a aquellas funcionarias y funcionarios judiciales que han brindado sus servicios por 20-25 y 30 años en nuestra Institución. Un sentido reconocimiento a la gran y valiosa labor que cada uno de ustedes aquí presentes realizan cada día con especial amor y dedicación procurando que el sistema de administración de justicia sea eficiente, justo y accesible a toda la población. Compartimos una vocación, que es la vocación del servicio público, una vocación que nos hace ir más allá de la responsabilidad de nuestro trabajo y nos hace dar lo mejor de nosotros mismos en pro de las personas usuarias. Quienes hoy formamos parte de esta institución partimos de una clara convicción respecto del papel clave del Poder Judicial y de la administración de justicia para el desarrollo humano y económico, así como respecto de la necesidad de que dicha labor sea cumplida de manera moderna y eficaz, pero esencialmente apoyados en valores sólidos, que entendemos como definitorios de nuestro sistema jurídico y político. El Poder Judicial debe ser una institución en constante evolución y mejoramiento de sus procesos, por ser una entidad de servicio público que se debe a sus usuarios y usuarias, por lo tanto todos los que trabajamos para este Poder de la República tenemos la ineludible obligación de estar en una constante evolución para que la ciudadanía costarricense se sienta orgullosa del trabajo que se realiza en el ámbito judicial y sea una muestra de que nuestra labor integral se enrumba a darle seguridad a la ciudadanía de que la justicia será pronta y oportuna, logro que se puede alcanzar si tenemos como meta el impulso de nuevas y mejores propuestas para el desarrollo de las labores judiciales. Estas propuestas se consolidan mediante el concurso denominado Buenas Prácticas, el cual tiene como propósito promover la aplicación de los distintos métodos de trabajo que propicien un mejoramiento en el servicio público, contando necesariamente con la participación activa de los servidores y servidoras judiciales, en procura de un servicio de calidad para las personas usuarias. Conlleva un reconocimiento al personal de las oficinas judiciales, que en la ejecución de sus actividades utilicen o diseñen las mejores buenas prácticas, logrando eficiencia en su gestión. El presente año se llevó acabo la séptima edición, la cual contó con la participación de 53 oficinas y despachos que hicieron exposición de sus iniciativas ante un jurado calificador, el cual estuvo conformado por personal interno de la institución así como representantes de instituciones externas como la Defensoría de los Habitantes, Universidad Latina y Colegio de Abogadas y Abogados. En esta ocasión, el Concurso innovo con un apartado en materia Ambiental, en la que se escogió un primer y segundo lugar además de menciones honoríficas asociadas a este tema. Para realizar este punto se tuvo el apoyo técnico de una representante del MINAE que brindó asesoría a los miembros del jurado, así como el apoyo de la Comisión de Ambiente del Poder Judicial. Los reconocimientos que se entregarán el día de hoy son el reflejo de una ardua labor de cada uno de los servidores judiciales que conforman las oficinas judiciales ganadoras, quienes, con su dedicación y excelencia en su trabajo, así como con su actitud grupal han logrado una mayor eficiencia en su gestión. Lo que representa que el servicio público brindado a las personas usuarias sea un servicio de mayor calidad. Somos el Poder Judicial que actualmente contamos gracias a cada uno de ustedes que día con día con su compromiso, dedicación y mística procuran que los servicios brindados se caractericen por su excelencia y calidad. A ustedes mi reconocimiento y mi más sentido agradecimiento por su dedicación y esmero en procura de un mejor Poder Judicial. Nos recuerda el filósofo Aristóteles: “Somos lo que hacemos día a día. De modo que la excelencia no es un acto, sino un hábito”. Esta emblemática frase nos recuerda que la administración de justicia es una labor continua y constante, que día con día se debe realizar con la mejor de las intenciones. De manera que les insto a continuar con la excelencia y la calidad en la atención a la persona usuaria, cuya aspiración de justicia pronta y cumplida es la base en torno a la cual deben gravitar nuestros esfuerzos. Muchas gracias |