Andrea Marín Mena
Periodista
Con la labor encomendada de garantizar el acceso a la justicia de las regiones más alejadas de Ciudad Quesada, las mujeres y hombres designados como personas facilitadoras judiciales, se abren camino para contribuir con soluciones a los conflictos de sus comunidades.
El apoyo de la administración regional de la zona y de las juezas y jueces contravencionales, evidencian el éxito del Servicio Nacional de Facilitadoras y Facilitadores Judiciales, que funciona desde el 2013, bajo la coordinación del Programa de Participación Ciudadana de la Comisión Nacional para el Mejoramiento de la Administración de Justicia (CONAMAJ).
En total, la Región Huetar Norte cuenta con el trabajo articulado de 76 personas facilitadoras que se concentran en las regiones más alejadas. Por ejemplo, en el caso de La Fortuna cuentan con la labor voluntaria de 16 personas facilitadoras, que son líderes y lideresas de sus comunidades.
Su labor ha beneficiado a 5103 personas. Solo en 2016 se realizaron 176 charlas a 3778 mujeres y hombres de la región, en las que se cuenta con la contribución de jueces, juezas, representantes de la Defensa Pública, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), el Ministerio Público y la Administración Regional de Ciudad Quesada. |
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Visita de autoridades judiciales a la Sonafluca y Bonanza en La Fortuna, Ciudad Quesada, para conocer de cerca la labor que realizan las personas facilitadoras de la zona. |
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Además, registran un total de 1061 orientaciones con la colaboración de las y los jueces contravencionales, así como 53 mediaciones en conflictos.
“El Programa de personas facilitadoras lo que ha venido desarrollando es la búsqueda del diálogo ciudadano con nuestras jueces y juezas, enriqueciendo con ello la democracia participativa, evidenciando la gran responsabilidad social que tiene la jueza o el juez de tener esa visión humanista de la justicia y que son responsables directos de la estabilidad y la paz social del país”, destacó el Presidente de CONAMAJ, el Magistrado Román Solís Zelaya.
Para el Magistrado Solís, “… una de las grandes metas que tiene el Programa es darle el primer lugar al ser humano, conscientes de que la justica no es un expediente judicial numerado, saber que en cada caso hay personas”.
Una mano a la comunidad
Encontramos a Carlos Brenes Morales, en la zona de Bonanza de La Fortuna, a unos 30 kilómetros del centro de Ciudad Quesada.
Con 20 años dedicado a la agricultura, puso su experiencia y su tiempo al servicio de su comunidad, como facilitador judicial desde hace tres años.
“Yo le digo a la gente, que es una forma de agradecerle al pueblo y al país tanto que me ha dado. Devolverle un poquito a la gente, de lo que le han dado a uno, esa es mi ideología. Volver al sistema de compañerismo y de trabajar juntos”, señaló Brenes Morales.
Desde hace varios meses atiende un caso de un adulto mayor de la zona, que no cuenta con familiares y está en condición de abandono, insiste en buscar una solución a esta situación y su interés no cesa.
Con su trabajo, ha detectado en su comunidad, varios casos de apatridia, personas que no tienen el reconocimiento como ciudadano de un país.
“El problema es que las personas no tienen cómo sacar documentos para regular su situación, no cuentan con acta de nacimiento, ningún documento que les pueda ayudar y los trámites requieren traslado a Guanacaste o San José y ellos no cuentan con dinero. Lo que quiero es ayudarlos a estar legales, pero he encontrado personas sin ningún indicio de donde nació y les estoy dando seguimiento a estos casos”, expuso don Carlos. |
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Carlos Brenes Morales, facilitador judicial de Bonanza, La Fortuna-Ciudad Quesada. |
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En un libro que es su bitácora, lleva descritas las 193 orientaciones que ha brindado desde que es facilitador judicial.
Labor para servir
El distrito de Sonafluca, ubicado en La Fortuna de San Carlos, se encuentra a una distancia de aproximadamente 40 km. del centro de Ciudad Quesada, donde se concentran los servicios judiciales.
Allí asumieron funciones como personas facilitadoras, Mariana Benavides Rojas y Marcial Oviedo Álvarez.
“Siempre me ha encantado servir. Siempre busqué algo donde yo pudiera sentirme realizada, sin que se requiera tener una remuneración económica. Como facilitadora, esto es parte de mi vida, me apasiona lo que hago y las personas tocan a mi puerta, para buscar una solución a sus necesidades judiciales y de todo tipo”, afirmó Mariana Benavides Rojas.
Por cuarenta años, Sonafluca ha sido el hogar de doña Mariana y su familia, quien es ama de casa y madre de cuatro hijos.
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Mariana Benavides Rojas, facilitadora judicial de Sonafluca, Ciudad Quesada. |
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Asegura que lo que inició como una labor de acceso a la justicia, ha evolucionando en una ayuda hacia otros campos como salud, municipal, conflictos viales y en ámbito personal de las y los vecinos. “No es nada más pensar en lo judicial, es que aquí entra de todo, aquí uno toca puertas”, expresó.
Una de sus primeras mediaciones la solicitó su hijo, cuando tenía apenas ocho años, quien quería iniciar un diálogo con su papá ante la promesa de un regalo. “Mi hijo al final de la reunión me dio las gracias por enseñarle a atacar el problema y no a la persona y eso me impulsó a creer, que si un niño puede entender que los problemas se pueden resolver pacíficamente, las personas adultas también pueden hacerlo y solo necesitan que sean escuchadas y que uno pueda dedicarles tiempo”, expresó doña Mariana.
Sus intervenciones han llevado paz y desarrollo a la comunidad, pues fue la artífice del avance de un arreglo de caminos, entre la empresa concesionaria y vecinas y vecinos, la municipalidad y las asociaciones de desarrollo.
“En esta ocasión tuve una mediación con 16 personas a la vez. Estuvimos dos horas reunidos y al final, la empresa contratista accedió a donar alcantarillas, el INDER y los vecinos también. Y la asesora legal de la Municipalidad me dijo, que si se hubiera ido este asunto a juicio, se hubiera retrasado la obra varios meses”, contó Mariana Benavidez. |
Involucrar a la gente con el Poder Judicial
Con 42 años de vivir en la comunidad de Sonafluca, Marcial Oviedo Álvarez aceptó convertirse en un facilitador judicial.
“Ha sido una experiencia muy bonita, hemos aprendido muchas cosas nuevas y hemos ayudado a la gente a involucrarse con el Poder Judicial. Yo me siento muy orgulloso de poder servir a la comunidad y ayudar a mi compañera Mariana, somos un equipo y trabajamos coordinados”, explicó Marcial.
Afirma que Sonafluca es un asentamiento con una población muy grande y que la gente es muy conocida y por ello prevalece el respeto entre los vecinos.
Reconoció el apoyo y la colaboración de la jueza contravencional de la zona, para atender las consultas que han surgido.
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Marcial Oviedo Álvarez, facilitador judicial de Sonafluca, Ciudad Quesada. |
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“Nosotros somos un puente, que sirve de mucha ayuda para la comunidad, principalmente para la gente que vive más lejos de los despachos judiciales”, expresó Oviedo Álvarez.
Explica que su colaboración con la comunidad ha implicado ayuda en la obtención de las hojas de delincuencia, “…ahora tengo un caso sobre unos terrenos de la asociación de desarrollo donde nace el agua y hay una invasión de esta reserva. Hay gente dañina que quiere meterse y apropiarse de estos terrenos y estamos en la atención de este caso”.
Para don Marcial, el servicio ha sido una experiencia enriquecedora como ciudadano y ante la comunidad, pues le ha permitido adquirir conocimiento, “… y la idea es seguir adelante fortaleciéndonos y seguir ayudando”.
“Yo los sábados vengo a la eucaristía. Es el día donde más gente se reúne. Yo aprovecho y le pido al padre un espacio pequeño para hablarles del servicio, de lo que conocemos y lo que queremos llevar a la comunidad y ser el medio entre el Poder Judicial y la comunidad”, afirmó este facilitador judicial.
Don Carlos, doña Mariana y don Marcial son el fiel reflejo de la gran labor que emprenden los 76 líderes comunales que integran el Servicio Nacional de Facilitadoras y Facilitadores Judiciales del Poder Judicial, en la Región Huetar Norte del país. |
Su éxito se debe a la voluntad de las personas de trabajar por su comunidad, con el fuerte acompañamiento de las juezas y jueces contravencionales, quienes brindan apoyo, supervisión y orientación sobre las acciones a emprender, de cara a la información, los conflictos y requerimientos que surgen, en búsqueda de una solución pacífica a sus problemas.
El papel de la Administración Regional de Ciudad Quesada ha sido vital, para el desarrollo de la atención logística como traslado del personal judicial a la zona, elaboración de capacitaciones, así como la inclusión del Servicio Nacional de Personas Facilitadoras en el presupuesto y el Plan Anual Operativo del Circuito, que garantiza la planificación efectiva.
“Cada facilitador es una buena noticia para la Corte, porque es una comunidad más que se suma a la solución de sus propios conflictos”, señaló Alexander Matarrita Casanova, Administrador Regional del II Circuito Judicial de Alajuela.
Para Matarrita Casanova, la identificación del personal judicial con el Servicio es fundamental, ya que se ha fortalecido con la colaboración de los diversos actores judiciales y las propias comunidades.
Las autoridades administrativas de la Zona Norte destacaron que la figura de la persona facilitadora la fortalecen con la presencia del personal judicial en las localidades y es tomada con seriedad.
“El Servicio viene a consolidar esa relación que debe tener el Poder Judicial con las comunidades, viene a representar lo que la Corte en su momento ha querido impulsar, que es la participación ciudadana dentro de la administración de justicia”, destacó Alexander Matarrita.
Para más información sobre el impacto del Servicio Nacional en nuestro país, así como cobertura y seguimiento, se puede llamar al Programa de Participación Ciudadana en el Poder Judicial al teléfono 2295-3276 o escribir al snfj@poder-judicial.go.cr |