FIAJ BUSCA GARANTIZAR UN EFECTIVO
EJERCICIO DE LA FUNCIÓN JURISDICCIONAL
Marvin Carvajal Pérez
Director
Escuela Judicial
La sociedad costarricense le exige al Poder Judicial, procesos de mejora permanente. Mantener las conquistas que ha logrado esta institución a lo largo de la historia patria es esencial, pero insuficiente.
Es por ello que el Poder Judicial apuesta permanentemente en el cambio, en la evolución, en el mejoramiento de sus procesos, su infraestructura, de su gente.
No es para menos. Las funciones asignadas por la Constitución a este órgano del Estado son de la más alta gravedad y relevancia. La justicia, cada vez que interviene con el objeto de recomponer la paz social, incide directamente en el bienestar de las personas, en el pleno goce de sus derechos fundamentales, en fin, en la calidad de vida de las personas.
Los tiempos actuales nos demandan una justicia comprometida con la defensa a ultranza del orden democrático, pero a su vez con una justicia capaz de transformar la sociedad, de hacerla evolucionar hacia un orden más inclusivo, humano y próspero. Hoy, más que nunca, la justicia debe ser una herramienta para el cambio, para el progreso.
El Programa de Formación Inicial para Aspirantes a la Judicatura (FIAJ) fue diseñado gracias a una importante inversión pública, con el objeto de dotar a las nuevas juezas y los nuevos jueces, de los conocimientos, las habilidades y los valores necesarios para un efectivo ejercicio de la función jurisdiccional.
Estamos celebrando el inicio de una segunda promoción del FIAJ. Hemos evaluado lo que hicimos en la primera y hemos tratado de mejorar para bien de la institución y del país.
Las personas que hoy inician su formación en la Escuela Judicial, han pasado por un riguroso proceso de selección, que ha superado en mucho el paradigma tradicional del reclutamiento por conocimientos jurídicos. Muchas personas han intentando, sin éxito, estar en el lugar donde ustedes se encuentran. Si bien nos preocupa que la aprobación de los exámenes no sea alta, nos anima pensar que hay personas como ustedes, que han sido seleccionados con éxito, pese a lo estricto de los filtros diseñados.
Acá tenemos personas de diversas regiones del país, de edades y ocupaciones distintas, hombres y mujeres. Nuestra meta es impactar de manera radical en la calidad de la justicia.
Ustedes tienen en frente un gran reto, el de superar con éxito esta etapa de formación a la que se dedicarán durante todo un año. Ello requerirá un enorme esfuerzo personal y familiar. Se los aseguro, el programa que ustedes van a comenzar no se parece a la formación que recibieron en sus distintas universidades. Les demandará esfuerzo, sacrificio y creatividad.
No obstante, no me cabe duda que ustedes sabrán aprovechar al máximo esta oportunidad de superación personal y de compromiso con la justicia. Cuando nos veamos, dentro de un año, en el acto de graduación de este programa, estoy seguro que mirarán hacia atrás y pensarán, con satisfacción y orgullo, que forman parte de una nueva generación de jueces y juezas, que espero, llegue en su momento a los más altos estamentos del Poder Judicial.
Mi agradecimiento sincero a la Corte Suprema de Justicia, a través de su Presidente, pues gracias a su respaldo y convicción, el FIAJ es hoy una realidad robusta y consolidada.
Al Consejo de la Judicatura, en la persona de su Presidente, que ha aceptado el reto de trabajar codo a codo con la Escuela Judicial para el mejoramiento significativo de los procesos de reclutamiento y selección de jueces y juezas.
Al Consejo Directivo de la Escuela Judicial, en la persona de su Presidenta, ya que esto no sería posible sin el apoyo e iniciativa del máximo órgano director de la Escuela.
A las diversas instancias institucionales y externas que, de muy diversas formas, han coadyuvado en el desarrollo de este proyecto transformador.
Al equipo de trabajo del FIAJ, conformado por hombres y mujeres de la más reconocida capacidad, honestidad y compromiso con el mejoramiento de la Justicia. El orgullo de trabajar a lado de personas como ustedes compensa, con creces, cualquier sacrificio que implique este gran reto.
Finalmente, a ustedes, aspirantes a la Judicatura. Gracias por asumir este enorme reto. Gracias por estar dispuestos y dispuestas a luchar sin cuartel contra la corrupción, la injusticia y en favor de los más altos valores que orientan esta sociedad.
A la sociedad costarricense solo le podemos decir que, desde la Escuela Judicial, seguiremos trabajando en forma inclaudicable por hacer de esta, una patria cada vez más orgullosa de haber elegido la vía republicana y democrática, de haber apostado por la inclusión y el pleno respeto de los derechos de las personas.

Licda. María Isabel Hernández Guzmán
Lic. Sergio Bonilla Bastos
Licda. Andrea Marín Mena
Licda. Teresita Arana Cabalceta
Licda. Marcela Fernández Chinchilla
Licda. Melania Chacón Chaves
Licda. Sandra Castro Mora
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