Costa Rica, Viernes 3 de octubre de 2008

/SUCESOS

Serán juzgados dentro de unas horas o de pocos días

Más de 17 hampones caen in fraganti en 24 horas

 Resultado del primer día de operar plan para tramitar procesos rápidos

 Primer caso concluyó con una conciliación entre víctima e imputados

Carlos Arguedas C. | carguedasc@nacion.com

Más de 17 hampones fueron detenidos in fraganti en un plazo de 24 horas por la Fuerza Pública, la Policía Municipal y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), al entrar a operar un plan para juzgar delitos rápidamente.

Rafael Ángel Araya, director de la Fuerza Pública de San José, dijo que la mayoría de arrestos se produjo en la noche del miércoles.

El Ministerio Público informó ayer de que no todos los casos serán tramitados por el sistema de flagrancia, pues al valorar los hechos se verificó que no cumplían todos los requisitos y, entonces, se juzgarán de la forma normal. Empero, alegaron no disponer de datos exactos sobre cada caso.

Una conciliación. La Oficina de Prensa de la Corte Suprema de Justicia informó de que el expediente 08-0000003 del sistema in fraganti (era el tercer caso) cerró el miércoles a las 11:40 p. m. con una conciliación entre las partes.

El hecho se produjo anteayer a las 5:30 p. m. en las cercanías del antiguo salón El Jorón en la carretera a Desamparados, cuando dos individuos de apellidos Chinchilla, de 22 años, y Hernández, de 19, sorprendieron a un hombre apellidado González, de 31 años, que caminaba por la acera.

Los sujetos, con un arma blanca, le gritaron: “Quieto o se muere”.

Un vecino que escuchó los gritos salió de la casa y al observar el hecho sacó un arma de fuego e hizo dos disparos.

Oficiales de la Fuerza Pública que llegaron al lugar capturaron a los individuos y les decomisaron el cuchillo que portaban.

El Ministerio Público, tras valorar los hechos, acusó a Chinchilla y a Hernández de agresión con arma e infracción a la Ley de Armas, delitos por los que podrían ser condenados a entre 2 y 6 meses de cárcel.

La juez penal Marjorie Valenciano, quien conoció la acusación, informó a las partes sobre las opciones que en estos asuntos ofrece la ley, entre ellas el que las partes (imputados y víctima) lleguen a una conciliación.

Fue así como los imputados Chinchilla y Hernández se comprometieron a donar cada uno ¢30.000 en útiles escolares a la escuela de Higuito de Desamparados, donde ellos viven.

Los hombres tienen un mes para cumplir con el compromiso, para lo cual se les dictará un sobreseimiento definitivo.

En caso de incumplirlo, el asunto se elevará a juicio.

Las autoridades dijeron que los imputados no tienen antecedentes por otras detenciones.

El plan piloto para juzgar los casos in fraganti comenzó el miércoles y se espera que sirva para agilizar los procesos.