COOPERACIÓN INTERNACIONAL ENTRE

ESPAÑA, CENTROAMÉRICA Y EL CARIBE

 

 

Ana Virginia Calzada

Presidenta de la Sala Constitucional

Presidenta del Consejo Directivo, Escuela Judicial

Reunión del Consejo Rector Escuela Judicial Juan Carlos I

Centroamérica y el Caribe

 

 

 

La inversión social en el mejoramiento de la Administración de Justicia constituye una de los esfuerzos más acertados y efectivos para la consolidación de sociedades aun más democráticas y mucho más inclusivas que las actuales.  Asímismo de esta forma y manera habremos de ver significativamente incrementada la tutela de los derechos fundamentales y aseguradas las legítimas aspiraciones por una mejor calidad de vida de todas y todos los habitantes de nuestra región.

La Escuela Judicial Centroamericana y del Caribe Juan Carlos I se enmarca dentro de estos propósitos al procurar la capacitación de alto nivel de las personas que dictan justicia en esta parte del mundo. La Escuela ha dejado de ser un proyecto más de cooperación internacional,  se trata ya de una realidad tangible y consolidada, con una clara trayectoria orientada hacia el intercambio de conocimientos y experiencias entre los poderes judiciales de España, Centroamerica y el Caribe.

La Escuela es hoy una realidad gracias al compromiso y al esfuerzo del Consejo General del Poder Judicial del Reino de España, de la Agencia Española de Cooperación Internacional, y del Tribunal Supremo y cortes supremas y escuelas judiciales.

Como institución con más de 12 años de haber sido establecida, la Escuela invita a la judicatura y a sus auspiciantes a que la evalúen constantemente buscando, así su permanente superación.

La Escuela formula nuevos programas de formación y capacitación que, manteniendo la calidad que hasta ahora la ha caracterizado, le permita actualizarse de cara a los complejos retos que enfrentan nuestros poderes judiciales, a las nuevas posibilidades que nos ofrecen las herramientas tecnológicas y a la cambiante dinámica de un grupo de países en su nivel histórico más alto de integración.

Compartimos con España anhelos acerca de un servicio público de justicia de calidad, así como una tradición que fundamenta una ciencia jurídica seria, rigurosa, muy humana y con gran capacidad de generar respuestas de equidad a las múltiples demandas sociales.

La Escuela sabe qué tipo de juez requieren nuestras sociedades.  Este ha sido un perfil ideal que ha venido evolucionando con el tiempo y condicionado a las exigencias de una sociedad altamente cambiante.

La Escuela concentra sus esfuerzos para que el juez y jueza de hoy de respuesta clara, inteligente y valiente a las demandas sociales de protección de los derechos, de seguridad jurídica, de compromiso con el desarrollo humano y de respeto a la pluralidad.

Ese nuevo juez y jueza habrá de tutelar derechos en dos importantes dimensiones.  Habrá de proteger a las personas de los abusos de poder, con especial atención a aquellos que se configuran en los sistemas policiales y de enjuiciamiento penal, sin embargo habrá también de ser capaz de proteger a los habitantes de nuestros países de los daños provocados por otros ciudadanos. 

La demanda de seguridad jurídica debe ser también urgentemente satisfecha.  Se trata, en nuestros países, de una profunda reorganización social y de una transformación del papel del Estado.

La demanda de la sociedad de compromiso debe ser apoyada por la nueva judicatura.  Este compromiso es con la libertad, con el desarrollo, con la equidad y con una intuición evolucionada y muy clara de lo que es justo.

Finalmente el nuevo juez y jueza deben no solo respetar la pluralidad de ideas y filosofías, sino hacerla tutelar.

Este encuentro reúne altas autoridades de las instituciones involucradas con la capacitación y la cooperación judicial en España, Centroamérica y el Caribe. Pocas veces tenemos la posibilidad de reunir en nuestro país un grupo tan destacado de especialistas y autoridades en temas de tanta relevancia para las sociedades de la región.

El liderazgo aquí reunido exige una actitud responsable, de clara visión y de mayor compromiso.  Debemos probar con hechos que apoyamos los ideales y principios que impulsa y promueve la Escuela Judicial Juan Carlos I.   Convirtámonos en líderes con fe en un mejor servicio de la Administración de la Justicia para las sociedades en las cuales operamos.

Amigos todos, para el Poder Judicial de Costa Rica es un honor recibirles y acogerles en estas jornadas de discusión que buscan fortalecer la Escuela, asegurar su permanencia y dirigirla a que de pasos certeros hacia el futuro. Confiamos que, de los aportes que hagamos quienes participamos en este coloquio, se logren extraer importantes nociones para el mejoramiento permanente de las Escuelas.

            Asimismo, este encuentro significa una oportunidad inmejorable para analizar los mecanismos de cooperación internacional en el ámbito judicial regional.

Históricamente, nuestros poderes judiciales se han visto directamente beneficiados y fortalecidos por la cooperación de países amigos, entre los que destaca España. Aun cuando sabemos que es hora de incrementar la cooperación horizontal entre nuestros países, de asumir mayores niveles de  responsabilidad por nuestro propio desarrollo, reconocemos y agradecemos las muestras claras de solidaridad provenientes de España.

En nombre del  Presidente de la Corte Suprema de Justicia de Costa Rica y del Consejo Directivo de la Escuela Judicial, les damos la más cordial bienvenida a nuestro país. Esperamos que esta actividad logre sus ambiciosos objetivos, para beneficio de las usuarias y usuarios de los servicios de administración de justicia en Centroamérica y el Caribe. Deseamos asimismo que disfruten su estancia en Costa Rica y sean recibidos y tratados como se merecen visitantes tan distinguidos como ustedes.