INAUGURACION DE
CONTRA EL CRIMEN ORGANIZADO
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Dr. Salón de Expresidentes Viernes, 23 de mayo de 2008 |
Mis excusas por no poder darles personalmente estas palabras como hubiera querido, por una afección en las cuerdas vocales que me impide hablar. Sin embargo, no puede dejar pasar la ocasión tan especial que nos reúne hoy aquí, para dar una breve reflexión.
Me parece que una buena forma de honrar
la vida de Giovanni Falcone, es no sólo recordar su
obra -de la cual se hablará mucho aquí hoy-, sino continuar su misión.
Precisamente el hecho de que hoy se de
Debo aceptar que detrás de la inauguración de esta fiscalía hay una realidad que como costarricense preferiría que no existiera y que ciertamente de niño nunca pensé que vería en mi país. Sin embargo esa realidad está presente, como lo ha denunciado con toda transparencia y mucha valentía el Fiscal General, y lo peor que podemos hacer las autoridades políticas es menospreciar o invisibilizar este problema.
Desde ese punto de vista, apoyo y celebro la creación de esta Fiscalía; felicito a sus promotores y a los Fiscales que la van a integrar. Tengo la confianza de que harán su trabajo con todo ahínco, patriotismo y siempre con los mejores intereses del país como su norte.
Estimo absolutamente vital, luchar contra la delincuencia organizada y evitar su afianzamiento en nuestra sociedad, porque estoy seguro que de ello depende la estabilidad de nuestro estado de derecho y de sus instituciones. Además de todas la nocivas consecuencias de promoción y multiplicación del crimen y la violencia que acompañan este tipo de actividad, está comprobado que la violencia es un factor determinante para la seguridad de las inversiones, y siendo nuestro país actualmente una economía de servicios, el aumento en la violencia e inseguridad ciudadana provocaría un duro golpe, no sólo a nuestra tranquilidad, sino también a nuestro desarrollo económico.
Estudios del Banco Interamericano de Desarrollo, revelan que la tasa de homicidios de América Latina es 4 veces más alta que la tasa promedio mundial. (40 por cada 100.000 habitantes), y que en el caso de Centroamérica, El Salvador, Guatemala y Honduras-- tienen tasas aún más altas que estas. Asimismo, se señala que el costo de la violencia representa entre 5 y 20 por ciento del producto bruto interno (PBI) de nuestros países.
Pero esta lucha contra la criminalidad organizada, es más que nada una lucha fundamentalmente moral. Sin importar las consecuencias, obstáculos, el peligro o las presiones que surjan -citando la frase preferida de Falcone citando a Kennedy-, es una lucha por la decencia, por la civilidad y la institucionalidad como el único camino digno para el desarrollo. Es la lucha por una sociedad, donde cabemos todos en igualdad de derechos, sin importar el origen, sexo o color de la piel, una sociedad que como decía Martin Luther King, mida a las personas por la fuerza de su carácter, y añado yo, no por la fuerza de las armas o de la maldad humana. Yo aspiro a una sociedad donde se dignifique al ser humano en todas sus formas, que resalte lo bueno y positivo de la humanidad, que no le de la espalda a quienes pretenden sembrar una semilla de decadencia y corrupción. Aspiro a una sociedad basada en el respeto, la igualdad, solidaridad y justicia como el único camino a un desarrollo digno.
Por eso la causa que nos reúne hoy aquí es una lucha a la que me uno gustoso y muy complacido de antemano por los resultados positivos que sé que tendrá esta nueva sección, para la restauración de nuestra tranquilidad y paz sociales.
Al señor Embajador de Italia, aprovecho para darle en nombre del Poder Judicial costarricense, mi más sincero agradecimiento por la bondad y generosidad con la que Ud y su país, nos han brindado una mano amiga en tantas ocasiones en temas de interés común, lo que indudablemente aprecio en lo que vale.