San José, Costa Rica, Viernes 1º de febrero de 2008

 

PRISMA

¡POR FIN... JUICIOS RÁPIDOS!

Por Mario Ugalde C.

Subdirector
mugalde@diarioextra.com

Por fin y luego de miles de quejas de costarricenses y extranjeros, la Corte Suprema de Justicia, representada por el presidente de la Sala Tercera, José Manuel Arroyo; anunció oficialmente que juzgarán y castigarán en un tiempo -récord- menor a cinco días, a todos aquellos delincuentes que sean detenidos “con las manos en lo ajeno”. Así como lo leen... aunque parezca una historia sacada de un libro de cuentos, el asunto va en serio y todos aquellos ladroncitos que sean atrapados in fraganti, tendrán que pagar por su delito en “menos de lo que canta un gallo”.

Verdaderamente esto es de aplaudir, porque los costarricenses ya estamos cansados de que un día sí y otro también nos asalten, y los malhechores continúan en la calle como si nada hubiera pasado. Como no les hacen nada, al día siguiente en lugar de robarse una cartera, asaltan una casa y luego una empresa, después un banco,... hasta graduarse y dejarse el título y la hoja de delincuencia como los hombres y mujeres que han sido pasados más veces a los Tribunales por cometer delitos y no tener sanción.

Sin duda alguna la iniciativa reducirá la cantidad de delitos menores, como el robo de celulares, cadenazos, maletines a turistas, y otros hurtos que anteriormente se tomaban como simples contravenciones, y si el valor de lo sustraído no superaba los ¢200 mil los dejaban libres. Por supuesto que no estoy diciendo que los manden 5 años a la cárcel por robarse ¢2 mil, pero podrían enviarlos a lavar ambulancias de la Cruz Roja, o limpiar parques y pintar escuelas públicas bajo la tutela de un inspector... si no cumplen, entonces podrían remitirlos a prisión. Ustedes no creen que si los hacen pasar “una vergüenza” de ese tipo, dejarían de delinquir y talvez se regeneren y busquen el camino del trabajo honrado.

No estoy hablando de algo desconocido, este tipo de castigos alternativos se aplican en diferentes países del mundo, aún más, el Dr. Álvaro Burgos, juez superior penal de Costa Rica, escribió un interesante libro titulado El Trabajo en Beneficio de la Comunidad como Alternativa de Prisión, en el escrito explica como funcionan este tipo de penas y por qué ayudan a que los muchachos dejen de robar.

Pero bueno, mientras lo anteriormente comentado se pone en práctica, ojalá el Poder Ejecutivo canalice el presupuesto extraordinario que presentó el Poder Judicial para cubrir los gastos que representa la contratación de 18 nuevas plazas para jueces contravencionales, 32 jueces penales, 50 defensores públicos y otros 50 fiscales, necesarios para que castigar ligeramente a los ladroncitos pequeños. Según el presidente de la Sala Tercera, José Manuel Arroyo, los delitos menores no necesitarán de partes, ni informes policiales, ya que con solo que testifiquen los policías que lo detienen, la víctima y el acusado ante el juez de turno, se definirá la situación jurídica del imputado.

Por supuesto que habrá que construir más centros para tener a esta gente, pero seguramente muy pronto los 600 ladrones reincidentes que hacen sus fechorías en el centro de San José serán reducidos a la impotencia, ojalá que en esos lugares tengan representantes del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) para que le enseñen un oficio a ese montón de vagos que abundan en todo el país.

Ah... se me olvidaba, cuando este plan piloto sea puesto en práctica, los ticos deben volver a denunciar los delitos, cosa que actualmente no hacen por culpa de las autoridades que tardan meses en resolver algo tan sencillo como el robo de un televisor.