Costa Rica, Sábado 3 de noviembre de 2007

 /EL PAÍS

 

Sala IV falla a favor de menor sancionada

Escuela reprendida por impedir ingreso de niña que llegó tarde

 Maestros pueden bajar puntos, pero nunca prohibir la entrada a clases

 MEP dice que incluso es prohibido cerrar los portones de las escuelas

Nacion.comEsteban Oviedoy Alonso Mata | eoviedo@nacion.com

La Sala IV condenó a la escuela Ricardo Jiménez Oreamuno, en El Guarco, Cartago, por impedir el ingreso de una estudiante al aula después de una llegada tardía.

Esa situación ocurrió el jueves 13 de setiembre cuando la menor, quien cursa el cuarto grado, llegó 13 minutos tarde después de un recreo finalizado a las 10:05 a. m.

Según la Sala, la maestra impidió a la chiquita ingresar al aula y la envió a su casa, “lo que no sucedió porque no tenía dinero para cubrir los gastos de transporte y optó por quedarse en la escuela”.

La sentencia de la Sala IV ordenó al director de la escuela y a la docente abstenerse de incurrir en acciones similares.

Cuadro de texto: La escuela Ricardo Jiménez Oreamuno, en donde se impidió el ingreso de una niña a su aula por una llegada tardía, está ubicada en El Guarco, Cartago. Los hechos ocurrieron el 13 de setiembre. Jorge Navarro para LN

En su fallo, el tribunal consideró que las autoridades sancionaron a la estudiante sin otorgarle el derecho a la defensa que establece el Reglamento de Aprendizajes .

Además, la sanción prevista para quienes incurren en llegadas tardías no es impedir el ingreso al salón, sino la rebaja de puntos.

María Adilia Guzmán, madre de la menor, opinó ayer que la sanción fue demasiado drástica pues, en ese momento, no había nadie en su casa para recibir a su hija.

“La distancia es de dos kilómetros. No tenía dinero, no sé si sabría llegar a la casa, nunca ha viajado a pie, ni siquiera en bus”, indicó.

Nuria Rodríguez, entonces maestra de la menor, alegó que reaccionó en forma impulsiva porque, en esos días, la alumna incurrió en constantes tardías de tres y cuatro minutos. “Le dije: ‘no más’. Procedí a hacer un documento que decía: ‘la devuelvo al hogar porque entró 13 minutos después’”.

Sin embargo, la madre alegó que nunca recibió boletas de la maestra para avisarle de la situación y, así, imponer ella sus propias reprimendas en la casa.

Por su lado, la maestra dijo: “Yo no acudo a boletas porque considero que se puede hablar bien. La boleta se hace costumbre y se pierde hasta el miedo”.

Rodríguez añadió que siente interferencia en su autoridad como formadora con más de 25 años de experiencia, pues primero había tratado de corregir la anomalía con buenas palabras.

El director de la escuela, Luis Chacón, declaró que el día de los hechos pidió a la menor quedarse en el edificio administrativo hasta el final de las lecciones para que no se fuera sola.

Alejandrina Mata, viceministra de Educación, aplaudió la decisión de la Sala Constitucional Según Mata, los centros ni siquiera pueden cerrar los portones después de la hora de entrada porque eso impide ingresar a los alumnos que llegan tarde.