Semanario Universidad Digital

Costa Rica - Semana del 24 de agosto al 31 de agosto del 2006.

 

Profundizan análisis sobre corrupción

 

Un nuevo libro recoge las opiniones de diversos sectores sobre este comportamiento.

 

Vinicio Chacón

Redactor

 

 

Foto pais6805.jpg

En la presentación del libro intervinieron el editor Marcos Arroyo, Armando Vargas, la educadora Maite Capra, la periodista Silvia Carbonell, Luis Paulino Mora y Juan Manuel Villasuso.

En un análisis sectorial sobre cómo es percibida la corrupción en el país, se basa el trabajo recopilado en el libro Corrupción más allá de las percepciones, publicado por el Centro de Estudios Democráticos de América Latina (CEDAL).
El texto fue editado por el economista Juan Manuel Villasuso, el abogado y politólogo Marcos Arroyo y Francisco Javier Flores, quien posee una maestría en Administración Pública y es licenciado en Relaciones Internacionales.
Durante la presentación del libro, realizada el pasado 9 de agosto en el Instituto de México, el periodista Armando Vargas, quien forma parte del recién fundado Observatorio de la Libertad de Expresión, comentó:  "Pareciera que el cuerpo social de la nación está infeccionado y que el pus salta por doquiera entra el bisturí. Un puñado de políticos y de gobernantes infieles -de esos que echan la conciencia en un gangoche y salen a ver qué queda por saquear- pone en entredicho la nombradía de una administración, enervan la legitimidad de las instituciones, y atentan contra la democracia, el orden ético y la justicia".
Vargas señaló: "Se percibe un vacío en la conducción de la república. Franklin D. Roosevelt definió la presidencia como el ejercicio de un liderato moral: el más alto ejemplo en todo. En el Perú, su nuevo presidente se rebaja el salario en dos tercios para demostrar el compromiso con la austeridad; en un país de cuyo nombre duele acordarse por el desaforado galope de la inequidad, el nuevo ocupante del solio presidencial se autoaumenta el salario en 42%, incluido un premio por dedicación exclusiva aunque carezca de oficio conocido".
Por su parte, el Presidente de la Corte Suprema de Justicia, Luis Paulino Mora, apuntó: "La transparencia es fundamental en la lucha contra la corrupción, pues es el máximo desestímulo a estas prácticas".
Mora detalló que como magistrado de la Sala Constitucional, ha podido constatar que "el derecho de petición y pronta respuesta es de los más violados, lo cual es grave pues se trata del control ciudadano", al tiempo que recordó que "los jueces somos funcionarios públicos, tenemos que dar razón de nuestra acción".
En su criterio, los políticos y gobernantes deben rendir cuentas de sus acciones a los gobernados, al tiempo que subrayó: "La visibilidad del poder es uno de los atributos esenciales de la democracia; gobernar en público supone hacer que el poder sea controlable por los ciudadanos".
"Cuando la corrupción avanza sobre el discurso político, produce en la ciudadanía desconfianza en el gobierno y los partidos políticos. La transparencia es necesaria para que los gobernantes sean imputados por sus acciones, pero también se debe garantizar en los procesos electorales y en el financiamiento de los partidos políticos", expresó.
Al cierre de la actividad, Juan Manuel Villasuso recordó el hecho de que "la ética y los valores no son absolutos, sino que se dan en un contexto de relatividad".
Agregó que en la lucha anticorrupción existen dos áreas en las que se debe trabajar: la impunidad, pues se pueden construir indicadores a partir de actos corruptos de conocimiento público; y la prevención y combate mediante políticas e instrumentos como la transparencia, la rendición de cuentas y la revocación de mandato".

MÁS ALLÁ DE LA CUANTIFICACIÓN

 

Corrupción más allá de las percepciones está dividido en dos partes. La primera se titula "Anticorrupción y Sociedad Civil: hacia un sistema de monitoreo de la impunidad" y fue elaborada luego de realizar talleres de discusión con varios sectores. De esta manera recogió la visión sobre la corrupción de periodistas, sindicalistas, sacerdotes, académicos, alcaldes, políticos, empresarios y educadores.
Esa primera parte concluye con un análisis de las fortalezas y debilidades de las organizaciones sociales de cara al combate de la corrupción y con las propuestas de acciones para cada sector.
Villasuso explicó a UNIVERSIDAD que ese trabajo es el producto de "foros con los diferentes grupos en sesiones de abierta discusión sobre cómo interpretan y se percibe la corrupción dentro del respectivo gremio, así como sus sugerencias para combatir el problema".
Para el economista, el texto es un termómetro de lo que la gente siente sobre este tema, pues "se trata de sectores muy diversos que nos han enriquecido; el libro no solo recoge sus pensamientos, sino sus sentimientos".
El coeditor del libro destacó el hecho de que éste va más allá de la cuantificación del problema en cifras, como lo hiciera un estudio publicado por CEDAL en el 2003, ya que se ocupa de "ver qué es lo que se piensa y qué hay detrás de las visiones de cada grupo, cuál es el sustento de sus opiniones".
La segunda parte consta de una serie de artículos que "contribuyen a una mejor comprensión del fenómeno de la corrupción, de las políticas y medidas que pueden adoptarse para combatirla y reducir la impunidad".
Este capítulo recoge artículos, además de los editores, de la politóloga Ana Lucía Hernández, la abogada penalista Cristina Rojas, del exdefensor adjunto de los habitantes Max Esquivel y el politólogo Carlos Eduardo León.
Sobre el aporte de la obra, Villasuso consideró que "esta información le puede ser útil a la gente que debe tomar decisiones; de la lectura del texto surgen temas como la definición de políticas e instrumentos que se pueden esbozar a partir de estas visiones".
El libro tiene un precio de ¢3500 y para conseguirlo se puede contactar a CEDAL con el correo cedal@cedal.org.  

Recomendaciones

Corrupción más allá de las percepciones incluye algunas recomendaciones generadas por cada uno de los sectores consultados, referidas al combate de la corrupción.
- Periodistas: "Hay que organizar a los usuarios de los medios de comunicación, porque estos como empresas privadas cumplen una función pública y crítica de la sociedad, que necesita de la legitimación que ofrece el sensible contrapeso de una organización de usuarios o de lectores. (...) Hoy todo es más sofisticado, no basta con aprender a escudriñar la lectura de periódicos, hay que aprender a navegar en la obtención de información".
- Sindicalistas: "Podría fijarse como una acción conjunta del movimiento sindical la lucha contra la corrupción, la cual podría estar, si no en el primer lugar de la agenda, en un sitio preferente y permanente porque lógicamente la lucha reivindicativa es irrenunciable".
- Sacerdotes: "La Iglesia hoy es apenas una pequeña fracción de la sociedad. Pero su función social está vigente, por eso valora su participación mediante un trabajo interdisciplinario e interinstitucional a través de espacios que puedan consolidarse, aun cuando haya que ir contra corriente. La Iglesia puede actuar en situaciones como la defensa del informe de la Defensoría, que fue inmediatamente desacreditado por el gobierno (...) La Iglesia junto con sectores ciudadanos puede compartir y asumir un compromiso con la auditoría ciudadana".
- Académicos: "La erradicación de la corrupción demanda la intervención de políticas educacionales, sociales, jurídicas, y de todo tipo; es una tarea compleja. El acierto o fracaso del sistema no deben medirse en función de la presencia o la supresión radical de la corrupción, sino en la creación de una conciencia que manifieste su repulsión frente a tales prácticas y la confianza en que serán sancionadas".