A PRÓSITO DE LA IMPLANTACIÓN DEL SISTEMA

DE GESTION EN LA SALA CONSTITUCIONAL

 

Lic. Alfredo Jones, Director Ejecutivo

Lic. Alfredo Jones León

Director Ejecutivo

 

Una clara característica de las reformas y cambios que se han planteado por parte del Poder Judicial, es que ha sido un movimiento en distintos frentes con el fin de sostener y mejorar la calidad del servicio público de justicia, que se ofrece a los ciudadanos.

Para los que laboramos en el sector administrativo, esto ha significado asumir una responsabilidad, pues debemos evitar a toda costa ser un estorbo para los jueces y juezas y más bien, convertirnos en apoyo y aliado en la sagrada misión de administrar justicia.

Esta premisa resulta particularmente delicada cuando se diseñan e implementan instrumentos que tocan profundamente la manera en que los administradores de justicia y auxiliares judiciales y el despacho en general realizan su labor, tal y como ocurre con el Sistema de Gestión de los Despachos Judiciales (SDGDJ), pues en estas situaciones, los detalles más insignificantes pueden convertir la implantación y funcionamiento del Sistema en un problema más, en vez de ser una solución.

Luego de cinco implantaciones en igual número de circuitos judiciales y tribunales, los involucrados hemos aprendido a aceptar la recurrente presencia de problemas, siendo el principal la baja en el rendimiento a consecuencia de la curva de aprendizaje y en menor grado, la resistencia de quienes tienen miedo al cambio; los innegables problemas de orden tecnológico y los atrasos por los necesarios ajustes que deben hacerse para adaptar el sistema a las particularidades de cada despacho.

No obstante, ha sido muy grata la sorpresa al comprobar estadísticamente que en caso de la Sala Constitucional -uno de los despachos más grandes y complejos del Poder Judicial- en donde la puesta en funcionamiento del SDGDJ se realizó en julio de 2005, los datos son realmente positivos. En efecto, según los informes que hemos recolectado:

“…la cantidad de casos entrados en el año 2005 aumentó un 23.5% con respecto al año 2004, representando en términos absolutos 3.154 asuntos más que los ingresados en el año anterior. Es dable resaltar, que durante el 2005 no se registraron ingresos masivos, como los registrados en los años 2002 y 2003. Al finalizar el 2005, el Tribunal Constitucional había recibido un total de 16.574 asuntos, lo cual representaba la cifra más alta desde su creación. A pesar del comportamiento de dicha variable independiente, el circulante de la Sala no aumentó en la misma medida, y por el contrario se mantuvo al concluir el año 2005, dado que en el mes de enero se inicia el periodo con un circulante de 3.081 asuntos y se termina el año con un pequeño aumento de 14 casos para llegar al 31-12-2005 con 3.095 asuntos pendientes (…)

En términos generales la productividad de la Sala Constitucional en el año 20005 es una de las mejores sino la mejor de los últimos años, comportamiento que se ha mantenido en el presente año, dado que la variable casos entrados sigue mostrando una tendencia a la alza y el circulante del despacho ha tendido a disminuir, de forma que al iniciar el mes de enero del 2006 se inicia con 3.095 asuntos, cifra que al finalizar el mes de julio del 2006 era de 1.998 asuntos, una de las más bajas en los últimos años…”

Estos números hablan muy bien de todo el personal que integra la Sala Constitucional, del esfuerzo, motivación y compromiso con sus tareas, e igualmente siembra en todos los que estamos ligados al SDGJ, la confianza en la corrección de nuestros esfuerzos y en la capacidad del Sistema de Gestión de los Despachos Judiciales para cumplir, a través de sus diversas herramientas y capacidades, con su objetivo primordial de servir de instrumento valioso para la mejora de la administración de los expedientes en las oficinas judiciales; ello sin contar además con el hecho irrefutable que gracias a este sistema, cada vez más cantidad de información está accesible en el Sistema, tanto para los propios servidores de la Sala, como para sus jerarcas en la función administrativa que realizan y principalmente para el ciudadano que acude a esa instancia en protección de sus derechos.

Gracias a la conjunción de esfuerzos, el resultado ha sido beneficioso para el administrado que espera de nosotros un trabajo cada vez más eficiente; sin duda el Sistema de Gestión de los Despachos Judiciales ha sido y es un buen paso hacia esa meta como lo demuestran de forma concluyente, despachos como la Sala Constitucional.

Resta, seguir adelante, trabajando en conjunto para la mejora continua del buen servicio que le debemos a la sociedad que nos ha contratado para laborar para ella.