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El magistrado presidente de la Corte Plena, Fernando Cruz, manifestó que aún persisten muchas "inquietudes" sobre la constitucionalidad de la Ley de Empleo Público. (Imagen capturada de la transmisión oficial)

País

Poder Judicial empieza a enfrentarse a oleada de problemas que implica la Ley de Empleo Público

 Por Vinicio Chacón | vinicio.chacon@ucr.ac.cr

 8 abril, 2022

A pesar de que aún persisten dudas sobre la constitucionalidad de la ley y de que será el nuevo gobierno el que emita su reglamento, ya debe iniciar el estudio detallado de las 409 clases en que se clasifican sus 13.133 puestos de trabajo.

Asugerencia de su Departamento de Gestión Humana, la Corte Plena decidió crear una comisión que empiece a elaborar los estudios de tipos de puestos y defina los parámetros salariales que exige la Ley Marco de Empleo Público.

Esa denominada comisión ampliada deberá ocuparse de definir cuáles puestos dentro de la organización del Poder Judicial se abocan a tareas exclusivas y excluyentes según el mandato constitucional de las tareas de la institución, así como determinar la composición del nuevo salario global.

Estará integrada por una persona magistrada de cada una de las salas de la Corte Suprema de Justicia, por representación del denominado ámbito auxiliar de justicia, es decir, el Ministerio Público, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Defensa Pública, así como del ámbito administrativo.

Esa decisión fue tomada a sugerencia de Roxana Arrieta, directora de Gestión Humana quien presentó un informe sobre aspectos de la Ley de Empleo Público y sus implicaciones en la gestión de personal en el Poder Judicial.

Arrieta recordó a las magistradas y magistrados que con esa ley la rectoría del sistema general de empleo público está en manos del Ministerio de Planificación (Mideplan), pero excluye a quienes desempeñan funciones administrativas, profesionales o técnicas que sean “exclusivas y excluyentes” para el ejercicio de las competencias constitucionales asignadas para cada institución.

Reiteró que la Corte Plena tiene que definir cuáles son esos puestos exclusivos y excluyentes, para lo cual requiere un estudio detallado de 409 clases que abarcan 13.133 puestos.“Muchas condiciones no están claras, el reglamento no está, que es una debilidad y que nos obligará en algunos aspectos a cierre de procesos”.

Cabe recordar que cuando el presidente Carlos Alvarado firmó la ley el pasado 6 de marzo, la ministra de Planificación Pilar Garrido informó que la emisión de su reglamento quedó como tarea para el siguiente gobierno, es decir, la entrante administración Chaves.

Eso implica que se debe definir en cuáles aspectos “puede ir caminando el Poder Judicial solito” a la espera de que el Mideplan “tome las acciones y dé la guía correspondiente para la implementación del resto de la ley”.

“El grado de urgencia que tenemos en esta primera etapa es lo que quisiera externar con mucha insistencia, porque los tiempos son muy cortos”, aseveró la funcionaria.

En ese sentido recordó que el primer transitorio de la Ley da seis meses para que el Poder ejecutivo emita su reglamento a partir de que entrara en vigencia el nuevo cuerpo normativo, en marzo del año entrante. Pero, al mismo tiempo, también a partir de la misma vigencia de la ley concede ocho meses para contar ya con un sistema para el pago del salario único.

La potestad del nuevo gobierno

Antes de la intervención de Arrieta, al introducir el tema el magistrado presidente Fernando Cruz destacó la importancia estratégica del informe que estaba a punto de presentar el Departamento de Gestión Humana, “por las imprecisiones de la Ley de Empleo Público”.

Sobre esa Ley recordó que “todavía hay cuestiones de constitucionalidad no definidas por que la Sala (Constitucional) lo postergó” y por ello enfatizó la necesidad de “establecer una estrategia o plan de acción para que en el plazo de un año podamos dar respuesta a los complejos retos que nos da esta Ley y su aplicación con dos regímenes salariales muy diferenciados”.

Recordó que esa norma implica que la Corte debe tomar decisiones para determinar cuáles personas trabajadoras quedan “en manos del Poder Ejecutivo y cuáles son genuinamente judiciales”.

“Desde Corte (Plena) vamos a definir cuáles son los funcionarios que ya no van a estar bajo el control del Poder Judicial, sino que van a estar bajo el control de la administración, no conozco en el derecho comparado algo parecido, pero uno no deja de aprender”, expresó.

Luego de que Arrieta abogara por la urgencia de empezar el trabajo cuanto antes y de que propusiera la creación de la comisión ampliada, la magistrada Roxana Chacón tomó la palabra para recordar que unos dos años antes de la pandemia se había definido establecer en el Poder Judicial el salario global para las personas de primer ingreso y preguntó si el Departamento de Gestión Humana ha avanzado en esa dirección.

Arrieta recordó que en efecto un informe al respecto fue presentado ante Corte Plena, pero “en este momento la misma Ley exige que se use la metodología de escala salarial que implementa Mideplan, no tenemos la libertad de buscar una diferente”.

Informó que a estas alturas “no tenemos un avance en esa materia todavía con la planificación de actividades que viene haciendo Mideplan”.

La magistrada Julia Varela se mostró preocupada por el avance que haya en  el Mideplan respecto de la elaboración del reglamento a la Ley de Empleo Público, “por lo que estoy viendo, este atraso que puedan tener nos va a afectar directamente a nosotros, parece que no podemos hacer nada antes de tener esa reglamentación”.

Entonces Arrieta informó que tras una consulta hecha a Garrido, desde ese Ministerio me indicaron que “no iban a iniciar con el reglamento, eso iba a ser potestad del nuevo ministro o ministra”, por lo que el tema “va a depender mucho de la visión del nuevo Presidente, de la visión del nuevo ministro, o le ponen el acelerador y se gestiona rápido, o no”.

Cambio radical

Posteriormente, el magistrado Cruz aseveró que lo que espera al Poder Judicial es un “cambio radical” y criticó el hecho de que con la imposición del salario global “el afán no es que los funcionarios ganen mejor o ganen más justo, es que sean más baratos. Entonces se determinó que el salario global más bien iba a salir más caro, hay un periodo del tiempo en que el salario global tenia un componente presupuestario muy fuerte. Eso lo resolvieron de una manera un poco autoritaria en la ley: congelando salarios”.
Criticó la “finalidad muy fiscalista” de pretender fijar ese salario global desde “el centro de la Administración” , lo cual calificó como un control político: “en el trasfondo de esto está que la autoridad administrativa quiere tener definición política de cuánto ganan los funcionarios”.

Luego Arrieta tomó de nuevo la palabra para explicar que la implementación de la nueva escala de salario global no será exclusiva para las personas de primer ingreso luego de que ente en vigencia la Ley.

Detalló que el transitorio 11 de esa norma detalló que quienes ganen actualmente menos de lo que se fijaría con ese futuro salario global, “tendrán oportunidad de llegar hasta el tope que tenga esa clase de puesto en la nueva escala y ya ahí se tiene que trasladar inmediatamente al salario global”, y “a la inversa”, si el salario compuesto actual sobrepasa el salario global, tendrá que esperar hasta que el salario global lo alcance e inmediatamente trasladarse.

Es decir, para quienes ganen más de lo que se fije para su puesto con la entrada en vigencia de la Ley, su salari ono semoverá hasta que se equipar con la nueva disposición.

“Hay que tomar previsiones a nivel de ambiente, de motivación, de publicidad, de comunicación, muchas estrategias de comunicación para la población judicial, porque va a estar estancada en salarios por bastante tiempo”, aseveró.

Cruz entonces insistió en que “nos puntualiza una noticia que yo mencioné, el congelamiento del salario. “Entonces -continuó- para la persona funcionaria no hay inflación, porque hay un exceso que se paga y esa persona tiene que llegar a a igualarse con el que está más abajo, es un aporte al derecho laboral democrático”, dijo con indignada ironía.

En ese momento la magistrada Iris Rocío Rojas con alguna incredulidad preguntó si ese congelamiento salarial incluye aún el costo de la vida. Arrieta replicó “efectivamente, si su salario compuesto es superior a lo que determine el salario global, no va a recibir ningún incremento ni por costo de vida, tanto es así que quien dicta la existencia de incremento por costo de vida para el sector público es la regla fiscal”.

Al final de la discusión la propuesta de crear la comisión ampliada fue acogida por unanimidad.