
Comentario
12 de Abril, 2005
LOS 40 AÑOS DE LA MORGUE JUDICIAL
Juristas costarricenses de gran visión y reconocidos
méritos junto con sobresalientes médicos forenses cambiaron para siempre la
historia de la investigación criminal. Decisiones trascendentales se tomaron y
una infraestructura científica y tecnológica se desarrolló -la Morgue Judicial-
con un consumado prestigio, que es justo reconocimiento a la suma contributiva
de múltiples investigaciones, donde los forenses han hecho aportes importantes
al esclarecimiento de casos de investigación policial en los que analizan un
cuerpo, comprenden y traducen lo que el cadáver expresa mediante el dictamen
médico legal de las posibles causas de muerte. Todos los cuerpos obscultados
son objeto de minuciosos estudios, lesiones, ropas, tejidos bajo el microscopio
forense revelan importantes signos internos de las causas de muerte. Esta
información es cuidadosamente documentada en el protocolo de autopsia, para
posteriormente servir de base a los investigadores de OIJ y fiscales del
Ministerio Público en los procesos penales. Esta alta tecnología de
investigación es un acto jurídico único e irrepetible
donde el médico forense plasma la verdad real de los hechos de una muerte,
analizando con profundidad hasta el escenario del crimen.
Todos los servicios médicos legales auspiciados por
el Poder Judicial son gratuitos, incluyendo el certificado de defunción,
indispensables para sepultar a un costarricense. Con la aprobación de la ley
3265 del 6 de febrero de 1964 destacan los esfuerzos del doctores Acosta
Guzmán, Céspedes Fonseca, del periodista Manuel Formoso inicia el despertar de
una nueva era en la investigación científica de los delitos, que le corresponde
dirigir al Dr. Eduardo Vargas Alvarado en el área médico legal y el Dr. Manuel
Molina Álvarez en la parte de criminalística.
Un largo camino recorrieron en su trabajo estos profesionales en el Organismo
Médico Forense, que se transformó con la aprobación de la Ley 5524 en el Organismo de
Investigación Judicial (OIJ) donde el Magistrado Stanley Vallejo Leitón jurista
(q.d.D.g.), después de una tenaz lucha en la Asamblea Legislativa
logra imponer su tesis para erradicar la corrupción de las investigaciones y
darle un rango de dignidad a la policía, durante la presidencia de la Corte Suprema de
Justicia del brillante jurista Lic. Fernando Coto Alban (q.d.D.g.). Cuarenta
años han pasado desde que inicio labores y hoy la morgue reviste
características humanas al igual que las grandes naciones, siendo dirigida por
el destacado forense Dr. Luis del Valle, se presta un servicio contributivo
invaluable para el país.
Lic. Francisco Ruíz Mejía