Poder Judicial

Volumen 23 Año 2

20 Abril, 2005

 

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Corte rinde homenaje a Papa

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Sala II ordena pagar propinas

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Técnicas de manejo de secuestro

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Seminario Reflexivo sobre corrupción

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Elección de Magistrados

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.UNA VENTANA DE OPINIÓN
 
A partir de esta edición Observatorio Judicial abre una ventana a la opinión. En ella se incluirán comentarios de fondo sobre temas vinculados con la administración de justicia y la realidad nacional por ello se les invita a formar parte de esta nueva posibilidad de ejercitar un derecho de expresión a través de la escritura.
Sin embargo, se aclara que el contenido de dichos artículos serán de responsabilidad personal por lo que no se constituirán en una posición del Poder Judicial sobre el tema expuesto
.

 

Cumplió 40 años de creación
 

MORGUE JUDICIAL CON CAPACIDAD DE ATENDER SITUACIONES CRÍTICAS
 

Con cámara de refrigeración para 300 cadáveres
 

      Accidentes aéreos, explosiones, incendios y desastres naturales forman parte del sinnúmero de situaciones de emergencia nacional que puede afrontar la Morgue Judicial en un momento determinado nuestro país.

     Cada una de estas eventuales situaciones críticas masivas podrían ser atendidas en la Morgue Judicial costarricense, la cual es catalogada como una de las mejores en almacenamiento de cadáveres en América Latina.

    En la actualidad existe una cámara de refrigeración para conservar unos 300 cadáveres, lo que garantiza la preservación de los cuerpos sin que lleguen a su estado de descomposición.

    Con dichas cámaras es posible mantener y conservado el cuerpo de las personas, hasta que se le efectúe la autopsia respectiva y se determinen las causas de las muertes.

     “Se han tomado medidas de prevención para actividades como accidentes de aviación y para siniestros de toda naturaleza. Es por ello que se han realizado simulacros para acumular experiencias en la conservación de cadáveres en las cámaras de refrigeración, mientras son identificados y reclamados por sus familiares” aseveró el Lic. Jorge Rojas Vargas , Director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).



      La autopsia se puede definir como el estudio de cadáveres o estudio del cuerpo, que se puede hacer con orientación médica, con una finalidad clínica para obtener información, prevenir nuevas enfermedades o con una finalidad forense para establecer la manera y la causa de muerte.

      El Dr. Carlos Luis Abarca Barrantes, integrante del Consejo Médico Forense es más específico al indicar que “la autopsia es un acto médico único e irrepetible, de ahí el valor médico legal y científico que tiene. La autopsia es como prestarle al muerto los ojos para que él se vea, los conocimientos para que él se describa, la boca para que él se comunique y que diga en los estrados judiciales qué fue lo que pasó”.

      Una autopsia médico legal determina quién es el muerto, hace cuánto falleció, de qué murió y las circunstancias del hecho, el tipo de violencia que hubo, cuánto tardó en morir, etc.

      En la morgue judicial se práctica principalmente las autopsias, sin embargo no queda ahí, ya que además se investiga todo lo que rodea la muerte de las personas.

 

SUS INICIOS


       Aquella mañana del 1º de enero de 1965 fue histórica para la medicina legal costarricense y en especial para la Patología Forense. Ese día se abrieron por primera vez las puertas de la Morgue Judicial (como parte del Organismo Médico Forense), la cual fue ubicada en la esquina suroeste del antiguo edificio de la Universidad de Costa Rica, en donde se ubica en la actualidad el edificio del OIJ.

       Ese día, el Dr. Eduardo Vargas Alvarado, jefe de Patología Forense practicó las dos primeras autopsias médico-legales de Costa Rica. La primera fue a una persona que había sido hallada sin vida en plena vía pública en Cinco Esquinas de Tibás.
 
    Durante los años anteriores a su creación, las pocas autopsias medicolegales que se realizaban las practicaba el doctor Rodolfo Céspedes, (precursor de la patología en Costa Rica y jefe de Patología en el Hospital San Juan de Dios), en la morgue de dicho centro médico. La mayoría de las muertes violentas eran resueltas mediante un somero examen exterior, y se indicaba cuáles casos debían ser sometidos a autopsias.

     Las funciones médico forenses desempeñaba el examen exterior el Ministerio de Salud, así que todas las autopsias se efectuaban en los respectivos centros hospitalarios.

     Las autopsias efectuadas en Patología Forense son especializadas, ya que tienen un fin médico legal (esclarecen de qué murió la persona y si detrás de esa muerte existe un delito perseguible), al contrario que las hospitalarias (tiene un fin médico social).

     En 1965 la morgue judicial inició con un solo técnico. Al poco tiempo se vio la necesidad impostergable de contar con un guarda para recibir los cadáveres que eran traídos en horas de la noche y una secretaria que se encargaba de transcribir los protocolos de autopsia que los patólogos forenses escribían a mano y mecanografiar los dictámenes respectivos que eran redactados en su totalidad por el Dr. Vargas Alvarado.

      Durante el primer año se efectuaron 444 autopsias medicolegales, además de un sinnúmero de exhumaciones de cadáveres que por el sistema que rigió en años anteriores no fueron sometidos a autopsia medico forense. Una década después, el número de autopsias creció hasta realizar 1200 autopsias anuales.
 

40 AÑOS DESPUÉS...
 

      A través de las cuatro décadas de existencia, la morgue judicial ha vivido drásticos cambios en infraestructura, tecnología y personal; sin embargo un aspecto fundamental que nunca varió es la mística y dedicación de los funcionarios que laboraron y laboran en dicha sección adscrita al Departamento de Medicina Legal del OIJ.

    “La evolución de la morgue judicial, ha consistido en mejoras materiales de equipo e instalaciones. Pero lo que en buena hora persiste, es la mística, la responsabilidad y meticulosidad en el examen de los cadáveres, desde el levantamiento de cuerpos en la escena de la muerte, normas que se establecieron desde sus comienzos y que aún se conservan” indicó el Dr. Vargas Alvarado.

     El objetivo primordial de la asistencia de un patólogo al sitio del crimen es determinar las circunstancias del hecho dentro del contexto, ya que no solo se investiga la muerte, sino que también los elementos de transferencia como el intercambio de partículas que ocurre cuando una persona interactúa con otra persona o con el medio. Por ello se puede afirmar que la autopsia inicia desde el contexto donde ocurrieron los hechos.

     En ese sentido, la Licda. Silene Castro Vindas, fiscal coordinadora de la Unidad Especializada de Delitos contra la Vida argumentó que “el aporte del patólogo fortalece la administración de justicia, pues su función no se limita a la realización de autopsias, o al estudio de expedientes clínicos para la emisión del dictamen forense, sino que conlleva su participación activa en los escenarios de homicidios, donde su contribución es determinante, en algunos casos, para encausar la investigación. También en reconstrucciones de hechos, a fin de establecer dinámicas de los sucesos, partiendo del tipo y localización de lesiones que presente el cuerpo de la víctima, así como la posible participación de más de un agresor, lo que a su vez conlleva la determinación de la existencia de agravantes del ilícito penal”.
 

       Para el Dr. Luis Del Valle Carazo, actual Jefe de Patología Forense “la principal diferencia entre la morgue judicial actual y la de hace cuarenta años es la visión con que se realizan las autopsias, en forma más integral, más humanista, a tal grado de que la imagen que se tenía de quienes ejercía la patología forense del pasado era de un médico deshumanizado y frío; lo cual hemos tratado de cambiar a través de los años y que se perciba lo que realmente somos, médicos muy humanizados, sensibles, serios y científicos”.
 
      La morgue judicial cuenta con un edificio inaugurado en mayo de 1997 y con un personal de 40 personas, entre ellos 15 médicos patólogos, 15 técnicos y 10 empleados administrativos, que en ocasiones se vuelven insuficientes por la gran cantidad de autopsias que se deben llevar a cabo. Ejemplo de ello es que en el año 2004 se realizaron 2700 autopsias.

      Según explicó la Dra. Leslie Solano Calderón, Jefa del Departamento de Medicina Legal, “comparando la magnitud de autopsias realizadas en la morgue judicial con diferentes centros hospitalarios del país se puede indicar por ejemplo, en el hospital de Puntarenas se realizan 12 autopsias por año, en Pérez Zeledón se hacen 2 por semana, y en Limón una por semana, o sea 52 por año”.
 

ESCLARECIMIENTO DE UN HECHO CRIMINAL
 

        Las autopsias se han convertido en un elemento importante en el esclarecimiento de muertes violentas o sospechosas, lo cual le permite a los administradores de justicia tener un panorama mas claro acerca del ilícito, aportado indicios para llegar a la verdad.

      En un debate, la autopsia es fundamental ya que permite que se tomen elementos para probar la veracidad de los hechos.
     
     Para el magistrado de la Sala de Casación Penal y ex director del OIJ. Lic. Rodrigo Castro Monge “las autopsias se han convertido en piezas claves para el esclarecimiento de los sucesos violentos que a diario ocurren en el país, sin cuya aplicación y pronunciamientos -en la mayoría de esos casos- sería prácticamente imposible dilucidar cada caso eficientemente, para así poder establecer con precisión la situación jurídica de muchas personas acusadas de cometer dichos hechos”.

      “En un juicio penal, un peritaje de patología forense es fundamental al ser la médula espinal del expediente judicial, ya que permite a los jueces, fiscales y defensores hacer una mejor valoración de lo sucedido” comentó el Dr. Del Valle.

      Similar criterio expresó el juez superior Carlos Chaves Solera, al decir que “el perito forense se convierte en los ojos del juez. La seriedad con que dichos peritos llegan a declarar al debate, es palpable y sus explicaciones y aclaraciones resultan oportunas y muy profesionales”.

Para la Jefa la de la Defensa Publica Licda. Marta Iris Muñez Cascante, la importancia de un dictamen médico forense radica en la estricta aplicación de las reglas científicas que desvirtúan toda ingerencia subjetiva que pueda afectar el resultado de una valoración, con el consiguiente perjuicio a las partes intervinientes en un proceso judicial y por ende a la confianza jurídica a nivel social.

      La nueva organización del Complejo Medico y por ende del Departamento de Patología Forense ha conllevado a una mayor independencia estructural y política, facilitando con ello el acceso y participación de nuestros defensores y defensoras desde el inicio de la investigación médica y su capacitación por parte de profesionales de alta experiencia.

     Similar criterio externo el Lic. Alejandro Rojas Aguilar, Sub jefe de la Defensa Publica al decir que resulta innegable, entonces, que detrás de los diferentes análisis y estudios que realiza la Morgue Judicial se encuentra ese afán o preocupación de todo Estado de Derecho por lograr que la reconstrucción histórica de los hechos investigados sea lo más exacta y precisa posible, para evitar, como objetivo final del proceso penal, que una persona inocente sea condenada.

      Por ello la celebración de este cuarenta aniversario es un acontecimiento que debe alegrarnos a todos los que trabajamos en el sistema penal, puesto que, más allá de la participación o intervención de la Morgue Judicial en la resolución de un caso o proceso concreto, el mismo refleja ese interés de país por acudir a mayores y mejores fuentes de información en la averiguación de la verdad.

FUNCIONARIOS JUDICIALES OPINAN

 

Dr. LUIS PAULINO MORA MORA
Presidente de la Corte Suprema de Justicia

 

       Es indudable que las Ciencias Forenses han tenido una importancia muy marcada en el desarrollo de la ciencia penal del país.
Todos los estudios que se dan alrededor de una actividad forense permite aclarar mucho el panorama y actuar con más seguridad para los administradores de justicia.
         El aporte de las ciencias forenses en la administración de justicia ha sido muy encomiable y eso se deja ver en el propio desarrollo que han tenido.
 

Lic. RODRIGO CASTRO MONGE
Magistrado de la Sala Tercera de la Corte y
ex director del OIJ

 

       La Morgue Judicial es el "taller" del que salen a diario los dictámenes indicadores de la fecha, causa y manera de muerte de muchas víctimas de "hechos de sangre" (homicidios), convirtiéndose hoy día en pieza clave a través del criterio científico externado por los integrantes de tan importante área, para que los jueces podamos adoptar muchas decisiones en el diario quehacer judicial.

 

Lic. JORGE ROJAS VARGAS
Director del OIJ
 

     Estamos muy complacidos con el servicio que ha brindado la Morgue Judicial de la Sección de Patología Forense.
      La pericia que se da en la investigación de casos de homicidios es muy importante y ha sido de referencia para Centroamérica, ya que es una sección que ha permitido que a nuestro país vengan a capacitarse funcionarios de otras naciones.
    Dicha sección ha tenido un desarrollo importante con personal altamente capacitado, lo cual es un orgullo para el país.
 
 

Dr. CARLOS ALBERTO CHAVES SOLERA
Juez Superior del Tribunal de Juicio de San José
 

        Como Juez Superior Penal no puedo más que externar la importancia que han tenido los dictámenes forenses de este departamento del OIJ para la administración de justicia y para la resolución concreta de los casos judiciales sometidos a nuestro conocimiento. Se constituye este dictamen en una prueba crucial, no solo para determinar la posible causa de muerte, sino también que aporta detalles como por ejemplo diferentes lesiones en el cuerpo, presencia de objetos o sustancias dentro del cadáver, trayectorias de balas, hora de fallecimiento, identificación del difunto y toda una gama de posibilidades que convierten a la medicina forense en el brazo derecho del juez penal.

    Junto con el resto del elenco probatorio, ayudará al juzgador a tener mayores elementos para juzgar un asunto, partiendo siempre de que esta prueba médica es trascendental. Recordemos las palabras del criminalista Sigmund Locard cuando decía que la prueba técnica es "el testigo que no miente".
 

 

 Licda. SILENE CASTRO VINDAS
Fiscal Coordinadora Unidad Especializada
en Delitos contra la Vida

 

   La Sección de Patología Forense desempeña una importante función en el engranaje de la administración de justicia puesto que su aporte en el ámbito pericial en cada caso que se le requiere, lleva luz a las investigaciones de delitos contra la vida.
     Los profesionales que conforman la Sección de Patología Forense se caracterizan por su excelencia y experiencia, así como por su disposición para atendernos y aclarar dudas relacionadas con los casos que nos ocupan.

 
Licda. MARTA IRIS MUÑOZ CASCANTE
Jefa de la Defensa Pública
     
     Desde la perspectiva de la Defensa Pública, la Morgue Judicial ha sido un instrumento de consulta obligatoria en el desempeño de nuestras funciones, específicamente la preparación de la estrategia técnica.
     Gracias a la investigación objetiva que predomina en las valoraciones médico forenses, se cumple con el principio que impone a la Administración de Justicia implementar un proceso garantista y vigilante del debido cumplimiento de los derechos humanos, base de la Democracia Costarricense.
 

Lic. ALEJANDRO ROJAS AGUILAR
Subjefe de la Defensa Pública
 

En lo que respecta al sistema penal, debe afirmarse que la Morgue Judicial ha realizado, a través de su historia, aportes fundamentales orientados a lograr una mayor cientificidad de la investigación criminal, permitiendo ampliar y diversificar los medios probatorios que pueden ser utilizados, así como los elementos de prueba que de ellos derivan, los cuáles se han constituido en insumos determinantes para lograr una decisión jurisdiccional más justa.

 

 

SECCIÓN DE PATOLOGÍA FORENSE
 


Se encarga de las valoraciones médico forenses por:

• Muertes violentas, homicidios, suicidios y toda clase de accidentes.
• Muertes súbitas.
• Muertes naturales sin tratamiento médico reciente.
• Muerte natural con tratamiento médico pero ocurrida en circunstancias sospechosas.
• Muerte de madres con abortos sospechosos de ser provocados.
• Productos de abortos sospechosos.
• Víctimas de infanticidio.
• Muertes de personas detenidas en centro de corrección o prisiones.
• Muerte de personas que se encuentran en litigio por riesgos de trabajo.
• Cadáveres para ser inhumados en el extranjero.
• Otras muertes a criterio de la autoridad judicial, por solicitud del Departamento o de un pariente cercano.
• Examen de piezas anatómicas de importancia en la resolución de casos médico legales.
 

 

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