| Magistrada Nancy Hernández abordó el tema de judicialización de los conflictos sociales | ||
| En programa radial Malas Compañías, en 91.5 | ||
| Andrea Marín Mena Periodista
La carga de los conflictos sociales sobre los sistemas judiciales es un fenómeno que viven los Poderes Judiciales actualmente, donde Costa Rica no es la excepción. El tema lo analizó la magistrada Nancy Hernández López en el programa radial “Malas Compañías”, el pasado 29 de setiembre, que se trasmite en el dial 91.5 FM, bajo la dirección de los periodistas Ignacio Santos y Armando González. Hernández López destacó que actualmente se han incrementado los derechos a favor de la ciudadanía, existe mayor inversión en acceso a la justicia y se fortalecen los tribunales constitucionales y las Cortes en general. “Al mismo tiempo hay un fenómeno donde no existe una capacidad actual del aparato estatal para satisfacer esos derechos, surge una fragmentación del poder político que causa una parálisis en la toma de decisiones y la creación de políticas públicas, se da una reducción de los espacios de mediación social y políticos y por ello, ahora las demandas sociales se litigan, en doctrina esto se llama juristocracia, que son las democracias que están excesivamente cargadas sobre los sistemas judiciales, porque los ciudadanos han encontrado el éxito en los jueces, donde ha fracasado la política”, explicó la magistrada constitucionalista. Para la magistrada Hernández López, la Sala Constitucional ha venido siendo una válvula de escape social para muchos malestares de la ciudadanía y de la materialización de la Constitución Política, todo ello, para bien de la sociedad costarricense. “Si en una sociedad, la Constitución no tiene fuerza normativa, la democracia estará destinada a la muerte y estaría ligada a la suerte del partido político en el poder y eso sería inaceptable”, puntualizó la funcionaria judicial. A su criterio, debe existir un equilibrio entre la labor de los tribunales y del Gobierno Central, “…pero no es bajándole el piso a la Sala Constitucional, quitándole las potestades que tiene para que la Constitución tenga fuerza normativa, sino revisando cuáles son los problema estructurales que tiene el Estado costarricense y la política, para que recobren el rol que les corresponde en la sociedad”. |