Discurso para inauguración de Simposio sobre Reforma Procesal Laboral de la Cámara de Industrias de Costa Rica S.A.
Mag. Carlos Chinchilla Sandí
Presidente, Corte Suprema de Justicia
4 de octubre del 2017
Hotel Crown Plaza
Mag. Carlos Chinchilla Sandí
Presidente, Corte Suprema de Justicia

Mis primeras palabras son para agradecer la atenta invitación que me ha cursado don Enrique Egloff para participar de este evento y compartir con ustedes unas breves reflexiones en torno a la reforma procesal laboral que recientemente ha entrado en vigencia en nuestro país. Esto es importante porque el sector industrial constituye el principal motor de la economía de Costa Rica, y la reforma procesal laboral integra una serie de disposiciones normativas que aspiran a convertirse en una herramienta que permita agilizar, acorde con la realidad de estos tiempos, la resolución de las reclamaciones en sede judicial respecto a las relaciones obrero-patronales. Personalmente me parece que esto es de sumo interés para la actividad industrial, la cual en muchos aspectos de los cuales no queda excluida la actividad judicial, aspira a tener por parte del Estado una respuesta oportuna y efectiva.

Si nos ubicamos en el contexto histórico de la ley laboral, necesariamente debemos partir por regresar a la Costa Rica de inicios de los años 40, de vocación eminentemente agrícola, que en ese contexto precisó de un instrumento que recogiera los principios y normas que permitieran resolver los conflictos obrero-patronales acorde con la realidad que imponían esos tiempos. Por ello, Costa Rica se puso a la vanguardia en el reconocimiento y desarrollo de derechos laborales, con la emisión de un Código de Trabajo que recogía las tendencias más novedosas, acordes con la realidad de la Costa Rica de los tiempos previos a la fundación de la segunda República.

Y me parece que es justo reconocer que el Código ha cumplido su misión en ese sentido, en el tanto se convirtió en un importante instrumento que permitió el desarrollo de nuestro país y nos ha dado lo que hoy tenemos.

El proceso de reforma laboral que ahora iniciamos es el más importante desde aquellos tiempos. Naturalmente, la Costa Rica de mediados de los años 40 ha cambiado mucho a la fecha, y gracias a Dios para bien en muchos aspectos: la economía ha pasado de ser eminentemente agrícola para ser en la actualidad en buena parte de: servicios, tecnologías de la información, industrias, las cuales se han convertido en actividades tan importantes y exitosas, que claramente hoy marcan el derrotero de nuestra economía e incluso nos convierten en líderes a nivel regional.

Claro está, que para asegurar el éxito de dichas actividades es menester contar con un andamiaje jurídico-normativo que asegure el irrestricto respeto hacia los derechos de sus protagonistas económicos e industriales, y ahí cumple su misión la reforma procesal laboral.

Por ello, es importante tener presente la multiplicidad de actividades económicas en la actual era virtual y con cambios sociales y económicos por demás vertiginosos. Y naturalmente las demandas y dinámicas que se producen en este contexto deben ser satisfechas con herramientas que se correspondan con esta realidad.

En lo que respecta al Poder Judicial, quiero compartir con ustedes que, esta reforma procesal laboral ha sido emprendida por valiosas personas funcionarias que han puesto su dedicación y su empeño en brindar, por medio del trabajo responsable y con madurez institucional, las respuestas que se precisan en estos tiempos en las dinámicas laborales: Me refiero a que aspiramos a tener procesos laborales resueltos en meses, o hasta un máximo de dos años, cuando el modelo procesal laboral anterior podía implicar atrasos de hasta 8 o 10 años. Hoy hablamos de tener como realidad, un proceso laboral con las más novedosas tendencias en materia procesal influenciado por la oralidad; con el uso de herramientas tecnológicas, y las más novedosas tendencias procesales.

CONTINUACIÓN DEL DESARROLLO DEL DISCURSO

Hoy, el sector industrial de este país puede sentirse orgulloso, porque este proceso se ha llevado a cabo bajo la dirección y ejecución de funcionarias y funcionarios costarricenses, quienes han planificado y llevado a la realidad, un proceso hecho por y para Costa Rica, lo cual es una garantía de que esta reforma, con la ayuda de Dios, será un verdadero éxito.

Los esfuerzos institucionales pueden traducirse en importantes indicadores que nos demuestran cómo el Poder Judicial de Costa Rica cuenta con una institucionalidad robusta y madura. A manera de ejemplo:

La Dirección de Tecnologías de la Información que ha logrado que el 100% de la jurisdicción laboral sea completamente electrónica, y Alrededor de 600 personas funcionarias judiciales cuenta con las destrezas para utilizar las mejoras incluidas en las últimas versiones de los sistemas informáticos.
La Dirección de Gestión Humana visitó a todos los despachos involucrados para una explicación general de la Reforma Procesal Laboral, con un enfoque tendiente a la sensibilización sobre los cambios.

La Dirección de Planificación, Realizaron los estudios técnicos que han fundamentado la reestructuración institucional, y dio el seguimiento para lograr a la sinergia entre todas las direcciones involucradas.

La Escuela Judicial, que Logro capacitar a más de 700 personas juzgadoras y técnicas judiciales, en todo el territorio nacional, con didáctica de aprendizaje basada en la neurociencia como estrategia para operacionalizar el enfoque de aprendizaje por competencias conforme a las políticas institucionales del Poder Judicial.

La Dirección Ejecutiva, con los esfuerzos para realizar la contratación de 18 nuevos locales de alquiler para la reforma Laboral, además de recibir locales de alquiler y coordinar las remodelaciones o ampliaciones en Golfito, Grecia, Osa y Sarapiquí; y están por realizarse en Goicoechea, Santa Cruz, Perez Zeledón, Guápiles y Limón.

El Centro de Apoyo, Coordinación y Mejoramiento de la Función Jurisdiccional, que para el mes de mayo 2017 se esperaba que las personas juzgadoras que integraron el Plan de Descongestionamiento fallaran 6966 casos, cuando se lograron fallar 7460, que representa 107% de productividad, y las proyecciones con que contamos para los Planes de descongestionamiento, superaran los 9500 procesos fallados.

Pero a lo anterior me parece importante agregar el reto que tenemos de validar el espíritu de esta reforma poniendo en práctica los principios que la han inspirado, para superar cuanto antes cualquier modalidad o práctica del pasado, y adecuar nuestro trabajo poniendo en práctica los principios de celeridad e instrumentalidad que inspiran este nuevo proceso y que se traduzcan en su efectividad.

Por ello, frente a ustedes mi compromiso como Presidente del Poder Judicial por superar esta curva de asimilación del nuevo paradigma lo antes posible, para que todos los esfuerzos antes mencionados se traduzcan en las aspiraciones de una justicia laboral pronta y cumplida. Esta es nuestra responsabilidad y obligación con las y los costarricenses y sus actores en materia laboral.

Como Poder del Estado encargado de hacer cumplir la ley, debemos formar parte activa en el fortalecimiento del engranaje estatal que les permita, en este caso a ustedes como actores fundamentales del progreso del país,
desempeñarse con confianza en nuestras instituciones.

DESPEDIDA

Quiero despedirme con un sentido reconocimiento a la trascendencia que implica la actividad industrial en Costa Rica, y a la Cámara de Industrias por constituir la articulación de valiosos esfuerzos e iniciativas para lograr el desarrollo de nuestra amada Costa Rica. En esta realidad encuentra vigencia las palabras del profesor Manuel Gil cuando nos recuerda que: “Los cambios que la industria necesita no provendrán del esfuerzo aislado de nadie, sino de la necesaria colaboración de todos los grupos de interés que, de una u otra manera participarán en la nueva cadena de valor...” en este caso, Don Manuel se refiere a la industria del libro, que es el giro de su actividad.

Finalmente, reconocer que la industria costarricense es tan importante y valiosa, porque no solo representa el motor de nuestra economía, sino que también es una industria responsable, que aporta, que invierte y lo hace responsablemente en el contexto económico y social que nos permite tener un crecimiento sostenido como país.

Muchas gracias.

Lic. Sergio Bonilla Bastos
Licda. Andrea Marín Mena
Licda. Teresita Arana Cabalceta
Licda. Melania Chacón Chaves
Licda. Sandra Castro Mora
Lic. César González Granados
Licda. Mónica Chavarría Bianchini
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