Departamento de Trabajo Social y Psicología del Poder Judicial 60 años de labor comprometida
Realidades judiciales se construyen desde las comunidades

Labor refuerza acceso a la justicia y contempla acercamiento con las partes del proceso y su contexto social mediante visitas a las comunidades, valoraciones domiciliares, seguimiento de medidas de protección, entre otras.

Andrea Marín Mena
Periodista

El trabajo de campo que realiza el Departamento de Trabajo Social y Psicología del Poder Judicial analiza la situación socioeconómica de la persona, a solicitud de una autoridad judicial.

La guarda crianza de dos menores de edad de 14 y 9 años estaba por definirse por una autoridad judicial. Su padre iba a asumir la responsabilidad. Se consideró la rehabilitación del hombre quien había salido de prisión, la condición económica difícil en la que vivían las menores con el padre, un solo cuarto y baño para los tres. Y las dudas sobre un posible abuso surgieron.

El Departamento de Trabajo Social y Psicología solicitó más tiempo a la autoridad judicial para entrevistar a la orientadora escolar, que había sido difícil localizar y fue aceptado. La entrevista confirmó un abuso contra la niña mayor. El informe de Trabajo Social evidenció el riesgo que corrían las menores. La autoridad judicial finalmente decidió dar la guarda crianza a la abuela de las niñas.

La reconstrucción de las realidades en las que viven las personas que forman parte de un proceso judicial, se convierten en muchas ocasiones en pruebas fundamentales para una decisión final en casos penales, penales juveniles, familia, pensión alimentaria o violencia doméstica.

Esta tarea la asume el Departamento de Trabajo Social y Psicología desde hace 60 años, cuya labor se centra en propiciar un acceso a la justicia, en los diversos casos que se ponen en su conocimiento y principalmente donde se involucran poblaciones vulnerables.

“El trabajo de campo o valoración es parte de la investigación que se hace en cualquier proceso judicial y es lo que permite conocer la realidad en que viven las personas. Nos permite explorar las fuentes del entorno social en el que se desenvuelven las personas”, explicó la Jefa del Departamento de Trabajo Social y Psicología, Alba Gutiérrez Villalobos.

Para Gutiérrez Villalobos, en todos los procesos donde se realiza el trabajo de campo, se analiza la situación socioeconómica de la persona y aún cuando los dictámenes no son vinculantes para la autoridad judicial que lo solicita, se convierten en un elemento más para análisis integral del caso y la toma de decisiones.

Quepos y Parrita: trabajo intenso

233 kilómetros se recorrieron para darle seguimiento a las medidas de protección que una pareja de adultos mayores solicitaron, en un proceso de violencia doméstica. La pareja está separada desde hace un tiempo, pues cada uno asegura que recibe violencia doméstica del otro. Ellos viven en Bijagual de Parrita, en casas separadas, ubicadas una detrás de la otra, montaña arriba, donde el cruce de ríos y trillos hacen difícil el acceso hasta la finca.

La Oficina de Trabajo Social y Psicología de Quepos y Parrita define dos días a la semana para la visita a las personas que son parte de un proceso judicial a su cargo.
El seguimiento fue atendido por la psicóloga Daniela León Hernández y la trabajadora social, Carmen Chinchilla Fallas, de la Oficina de Trabajo Social y Psicología de Quepos y Parrita. Las entrevistas procuran conocer como ha sido la convivencia durante este tiempo. El caso es complejo y se procura que ambos adultos mayores estén en las mejores condiciones.

Así, en un solo día destinado a realizar visitas como parte del trabajo de campo de Trabajo Social y Psicología de Quepos y Parrita, se pueden recorrer hasta 354 kilómetros, en la atención de cinco y hasta doce procesos judiciales.

La labor conlleva mucho compromiso en esta zona del país, pues el equipo de esta Oficina está integrado por una psicóloga y una trabajadora social, que tienen a cargo a todo el cantón de Parrita y los tres distritos de Quepos: Quepos, Savegre y Naranjito, con una población total de 42 976 personas y una extensión territorial de 555 kilómetros cuadrados por cubrir.

Según explicó Daniela León Hernández, psicóloga y coordinadora de la Oficina de Trabajo Social de Quepos y Parrita, la referencia de casos desde el 2013 ha venido en aumento. Solo en seguimiento de medidas de protección en proceso de violencia doméstica se atendieron en el 2013, 117 asuntos, cifra que se incrementó en el 2014 con 142 atenciones y al mes de setiembre del 2015 ya se registran 191 procesos en seguimiento.

En el caso de las atenciones inmediatas en sede penal y civil, la Oficina cerró el 2013 con 103 asuntos atendidos, un año después el número de casos alcanzó los 129 y en setiembre del 2015 ya se alcanzaron los 102 procesos atendidos.

“Atendemos dos cantones que tienen una población muy particular, pues presentan una situación económica y una escolaridad muy baja, las distancias que muchas personas deben recorrer hasta las oficinas judiciales son muy largas. Por ello, en cumplimiento con la política de accesibilidad, cuando se trata de personas adultas mayores, vamos a visitarlas hasta su lugar de habitación”, explicó Daniela León.

Cuando las víctimas son personas menores de edad y no se presenta a la cita en la Oficina de Trabajo Social y Psicología, “se coordina con la Fiscalía y el OIJ para buscar a la persona y realizar la entrevista. Son esfuerzos que hacemos para atraer a las personas al proceso y mantenerlas ligadas”, explicó la profesional en Psicología.

El trabajo en esta zona se concentra en su mayoría en procesos de violencia doméstica, familia como guarda crianza, suspensión de la patria potestad, régimen de visitas y en penal juvenil.

Sus labores también llegan hasta las comunidades desde las redes interinstitucionales donde Trabajo Social y Psicología trabajan en capacitaciones y charlas que se imparten sobre justicia penal juvenil a escuelas, colegios y comunidades en general, estas últimas en coordinación con la Fiscalía.

Poblaciones vulnerables prioritarias

Poblaciones en condición de vulnerabilidad como las personas adultas mayores, personas indígenas, víctimas de violencia doméstica y niñez y adolescencia reciben un servicio especial de atención.

Se trabaja con directrices específicas para la atención especial de poblaciones vulnerables como la población adulta mayor. Visita a Bijagual-Parrita.
“En los casos que requieren la valoración de una persona adulta mayor, que no puede movilizarse o se le dificulta su traslado hasta las oficinas de Trabajo Social y Psicología, las y los profesionales se trasladan hasta su domicilio. En las oficinas más alejadas, que trabajan con población indígena, se busca un punto intermedio donde los equipos psico-sociales y las personas usuarias se desplazan para recibir nuestro servicio. Muchas de estas personas incluso caminan hasta 10 horas para llegar al lugar pactado. Todo este esfuerzo lo que busca es un mejor acceso a la justicia y que las personas no dejen de asistir a las citas”, detalló Gutiérrez Villalobos.

Estas acciones de acceso a la justicia se enmarcan en directrices a lo interno que acatan las 30 oficinas de Trabajo Social y Psicología que tiene el Poder Judicial en todo el país.

En total, Trabajo Social y Psicología realiza valoraciones domiciliares en ocho programas específicos: Penal Juvenil, Violencia Doméstica, Familia, Niñez y Adolescencia, Atención a la Violencia Infanto-Juvenil, Valoración pericial (personas víctimas e imputadas) y otros.

Solo en el 2014 se registraron un total de 8863 valoraciones de campo en Trabajo Social y 97 visitas en Psicología; en donde el mayor trabajo se realiza en el programa de violencia doméstica con un total de 3607 visitas, los casos en Familia representaron 1739 visitas domiciliares y la atención de los asuntos en penal juvenil requirieron un total de 1480 visitas.

Las estadísticas del primer semestre del 2015, que no contabilizan las funciones de las nuevas oficias que entraron a trabajar este año, permite contabilizar un total de 2652 visitas de campo en Trabajo Social y 32 en Psicología. En el presente año, los asuntos en violencia doméstica generan mayor atención en domicilio al registrar en total 1642 visitas, frente a las 687 visitas por casos en penal juvenil y 662 en casos de Familia.

El trabajo comprende el seguimiento de las medidas de protección que se dicten en los procesos de violencia doméstica y ello requiere trasladarse hasta las viviendas de las personas.

“De lo que se trata es de verificar si se está cumpliendo o no, lo que la autoridad judicial ordena. El interés es aún mayor cuando las víctimas dependen de otras personas para hacer valer sus derechos”, indicó la Jefa de Trabajo Social y Psicología.

Este seguimiento también lo realizan en la suspensión del proceso a prueba, que se dicta contra personas menores de edad en conflicto con la Ley Penal Juvenil, para corroborar que las y los menores cumplen con los planes reparadores.

En materia penal de adultos, se brinda atención a víctimas de delitos sexuales o víctimas cuyos procesos se tramitan bajo la Ley de Penalización de la Violencia contra la Mujer.

En población sentenciada, Trabajo Social y Psicología brinda sus servicios en las valoraciones que se realizan en el marco de la reforma al artículo 77 bis, que reduce la pena a mujeres en condición de vulnerabilidad por introducción de drogas a centros penales e incorpora nuevos criterios de género y vulnerabilidad. “Así, cuando se pide un cambio de medida de prisión de libertad a una menos gravosa, se debe verificar si la persona presenta una condición de vulnerabilidad social y el estudio que hacemos tiene como norte determinar esa condición, para ello visitamos su entorno social, su familia y las condiciones que la rodearían”, destacó Alba Gutiérrez.

El Departamento de Trabajo Social y Psicología da acompañamiento a las personas menores de edad víctimas de delitos sexuales, en todas las diligencias requeridas y atención en crisis cuando así se requiera. Las y los profesionales en Trabajo Social y Psicología mantienen la disponibilidad para atender los asuntos emergentes.

Lic. Sergio Bonilla Bastos
Licda. Andrea Marín Mena
Licda. Teresita Arana Cabalceta
Licda. Melania Chacón Chaves
Licda. Sandra Castro Mora
Lic. César González Granados
Licda. Mónica Chavarría Bianchini
Montaje: Licda. Karen Quirós Fumero
Diseño Gráfico: Iván Pacheco León

Poder Judicial de la República de Costa Rica, ® Derechos Reservados 2016