San José, Costa Rica | Edición: Martes 09 de Septiembre del 2014
Jueces piden acelerar escuchas telefónicas
Por: Manuel Estrada
Decenas de cajas de casetes con más de 200 horas de conversaciones que al Organismo de Investigación Judicial (OIJ) le permitieron identificar a cada uno de los miembros de la organización y su manejo en los puntos de venta de droga, principalmente en San José.
El juicio que se sigue contra 11 de los supuestos integrantes de la banda de “El Indio” está en la etapa más aburrida y cansada, según comentaron las partes, porque llevan más de un mes escuchando las intervenciones telefónicas, por eso el tribunal solicitó agilizar el procedimiento.
Decenas de cajas de casetes con más de 200 horas de conversaciones que al Organismo de Investigación Judicial (OIJ) le permitieron identificar a cada uno de los miembros de la organización y su manejo en los puntos de venta de droga, principalmente en San José.
Según las partes, aún queda no menos de un mes de escuchas, que al parecer es lo que ya se había oído anteriormente porque lo hicieron por aparte, lo que provoca que se interrumpa el juicio, algunos defensores salgan constantemente de la sala y otros hasta cierren los ojos, al igual que los imputados.
Para la desarticulación de la banda, según la fiscalía dedicada al tráfico local e internacional de drogas, así como legitimación de capitales, la policía realizó 16 allanamientos en Desamparados, Pavas, Cristo Rey, San Pedro de Montes de Oca, San José y Santa Cruz, Guanacaste, donde participaron 16 fiscales, 250 agentes del OIJ y 15 jueces.
Ayer los jueces y el fiscal rebuscaron entre las cajas donde estaban decenas de casetes para escuchar el audio correcto y no el anterior, mientras que Rafael Gairaud, abogado de “El Indio”, se colocó debajo de uno de los parlantes para escuchar mejor, eso sí, no aflojó el expediente.
Se esperan para diciembre las conclusiones en uno de los juicios más costosos para el país en materia de seguridad por el despliegue policial que se implementa cada vez que trasladan a los imputados hasta la sala 12 de los Tribunales de Justicia de San José, pues las amenazas de fuga o de atentado son constantes a lo largo de las audiencias.