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El magistrado JosŽ Manuel Arroyo y el juez coordinador Marco Mairena. |
Robos simples y agravados, hurtos, conducci—n temeraria, incumplimiento de una medida de protecci—n y potaci—n il’cita de armas forman parte de los mœltiples delitos que se conocer‡n muy pronto con la extensi—n del Programa de Flagrancia al Primer Circuito Judicial de San JosŽ.
A partir del 1¡ de agosto 2012 iniciar‡n funciones las dos secciones para el conocimiento de delitos en flagrancia, adscritas al Tribunal Penal de San JosŽ y cuya competencia territorial abarca los cantones de Pavas, Hatillo y Primer Circuito Judicial de San JosŽ.
Segœn el magistrado JosŽ Manuel Arroyo, este programa se ha propuesto ampliar el servicio en todo el pa’s.
ÒEl servicio se dio primero en el Segundo Circuito Judicial de San JosŽ, luego se abri— una secci—n en Alajuela, Heredia, Cartago, Lim—n y Puntarenas, y el a–o pasado logramos nombrar por lo menor un juez que atendiera flagrancia en Corredores, Gu‡piles, Santa Cruz y San CarlosÓ, indic— el funcionario.
Agreg— que este a–o correspond’a ampliar el servicio en San JosŽ y para ello se abrieron dos secciones adscritas al Tribunal Penal de San JosŽ, compuestas por 8 jueces, 4 en el d’a y 4 en la noche, de lunes a viernes. El juez coordinador ser‡ Marco Mairena.
Cabe destacar que durante los fines de semana, d’as feriados o inh‡biles la competencia del Tribunal de Flagrancias de Goicoechea se ampliar‡, comprendiendo la posibilidad de conocer los hechos de los tres circuitos judiciales de San JosŽ, exceptuando Puriscal.
Lo anterior en busca de ofrecer la mayor accesibilidad por cercan’as geogr‡ficas y en procura de equilibrio de las cargas laborales entre los tribunales dedicados al tr‡mite de flagrancias de la provincia de San JosŽ.
Este despacho viene a dar respuesta a la preocupaci—n del Poder Judicial por ofrecer una respuesta ‡gil y efectiva a la criminalidad en un sector importante de la capital.
La ampliaci—n del programa permite resolver en pocas horas o d’as casos de delincuencia relativamente simples, mientras que con el procedimiento ordinario estos hechos tardan meses o a–os en ser llevados a juicio.
Con esta iniciativa se ha impactado en la agilizaci—n del tr‡mite, principalmente en los delitos contra la propiedad.