Andrea Marín Mena
Periodista
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| Claudio Alonso Quesada Johnson ingresó a laborar en el Poder Judicial en el 2010. |
Su guitarra, papel y lápiz son compañeros inseparables, tres años de estudios universitarios en música, le permitió orientarse hacia la composición de canciones. Hoy, sus fieles compañeros se conjugan entre las labores en el Juzgado Civil de Menor Cuantía de Puntarenas, forjando su futuro.
Claudio Alonso Quesada Johnson ingresó a laborar en el Poder Judicial en el 2010 por cuestiones personales. Hoy, asume su cargo de meritorio en el Juzgado Civil de Menor Cuantía de Puntarenas con mucha responsabilidad, pues tiene oportunidades de sustituir en las funciones de técnico judicial cuando la situación lo amerita dentro del despacho.
Sus intereses universitarios lo llevaron en el 2008 a decidirse por la carrera de Música de la Universidad de Costa Rica, enfatizada en guitarra, pese a que no completó sus estudios, fueron tres años de mucho aprendizaje en lo que le gustaba.
En el 2010 comenzó a trabajar en el Poder Judicial y empaparse del quehacer judicial, primero en el Juzgado Laboral de Mayor Cuantía de Puntarenas y luego paso al despacho que hoy forma parte de su vida, el Juzgado Civil de Menor Cuantía de Puntarenas.
"Fue una vuelta de 360 grados con respecto a lo que estudié, porque la música es más espiritual, es algo casi místico, comparado con el derecho", aseveró.
Para él, el arte tiene una gran ventaja y es que permite la conexión espiritual del ser humano, "…como tratar de transmitir sentimientos ya sea con un cuadro, una canción, en una estatua. Es transmitir sentimientos y emociones. El derecho ya no es de ese campo, es completamente distinto", expresó Claudio Alonso Quesada.
Actualmente su trabajo y su música comparten su tiempo, pues por pasión y satisfacción personal decide su música ocupa gran parte de su tiempo libre, pues se identifica plenamente con la trova, actividades que ha compartido con sus compañeros de oficina.
"Me gusta componer. No escribir la música, como composición de piezas, sino las canciones. Me gusta mucho la trova, los cantautores y tengo varias canciones algunas, incluso grabadas".
Una de sus canciones favoritas la tituló "Psicópata del sueño" y nació hace varios años, cuando un grupo de amigos decidieron que cada uno escribiría una canción dedicada a una persona.
"Casi todos habíamos decidido dedicársela a la pareja que en ese momento teníamos y que era nuestra musa. Pero solo un amigo no lo hizo y se inspiró en una indigente que vivía en San Ramón, a quien le decían María Montes. Y me llamó mucho la atención su inspiración. Entonces mi canción trata de esa canción que aquel amigo compuso y también un poco de su estilo de vida que también me llamaba la atención", recordó el servidor judicial.
La descripción de aquel amigo es muy clara en uno de los tantos versos de su canción: "Va caminando, con su verso en mano, con su guitarra bajo el hombro, con su norte bien planteado, enamorándose de musas, que no le corresponden…".
Sobre su futuro en el campo del Derecho, Claudio Alonso desea tomar las cosas con calma. "Es complicado, porque cuando uno no esta haciendo algo que al principios se había propuesto, ese cambio, creo yo, que hay que hacerlo de la manera más segura posible. La transición es difícil por ser algo en lo que uno no se había proyectado, sin embargo hay cosas que considero interesantes: cuando consulto algo y me explican, trato de compararlas con situaciones reales o que ya han pasado. Lo veo muy social en el campo laboral, de mucha ayuda al pueblo y hasta el día de hoy lo veo interesante, ese trance de verme como juez o mas allá es una decisión que todavía estoy pensando".
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