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EL PAęS |
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domingo 22 DE ENERO DEL 2012 |
David Delgado C. david.delgado@nacion.com 12:00
a.m.
22/01/2012
Eran
las 4 p. m. del 14 de julio del 2010 cuando una mujer embarazada se dispon’a a
entrar en su veh’culo, pero fue interceptada por un individuo que le quit—
˘5.000 de la bolsa del pantal—n mientras la ten’a enca–onada por la espalda con
una pistola.
El
sospechoso, de 24 a–os, apellidado Le—n, deber‡ descontar ahora cinco a–os de
prisi—n, luego de que la Sala Tercera confirmara en setiembre una sentencia en
su contra por el delito de robo agravado.
El
atraco ocurri— en la urbanizaci—n Bovinos, en Toro Amarillo de Gu‡piles, en
Pococ’, Lim—n. La v’ctima fue una mujer de 26 a–os, quien pudo reconocer al
delincuente, a quien llaman Tutti.
Aunque
el defensor del sujeto, Francisco Campos, interpuso un recurso de casaci—n
alegando que los hechos probados no configuraban el delito de robo, la Sala
Tercera confirm— por unanimidad la condenatoria del Tribunal Penal de Gu‡piles.
Los
magistrados explicaron que Le—n se apoder— ileg’timamente de una cosa ajena,
mediante el empleo de un arma de fuego (voto n.ˇ 2011-1110).
ŇEn
cuanto al robo agravado, los jueces se basaron fundamentalmente en la
declaraci—n de la v’ctima, contando adem‡s con el testimonio de su esposo, el
oficial del Organismo de Investigaci—n Judicial, as’ como con prueba
documentalÓ, se–ala el voto.
Amenazas.
Durante la declaraci—n de la
v’ctima ante el Juzgado Penal de Gu‡piles, ella dijo que conoci— a Tutti desde
antes porque Žl llegaba a un bar de Gu‡piles, propiedad de su esposo, a pedir
cigarros y cervezas, que ellos le regalaban para ŇcongraciarseÓ con Žl.
Precisamente,
un d’a despuŽs del robo, el ahora sentenciado lleg— armado con una pistola al
bar en compa–’a de un menor de edad.
Dentro
del local, amedrentaron a la ofendida y la amenazaron con matarla si lo
denunciaba.
ŇConcretamente,
le dijo que iban a matarla y a quemar su negocio si lo denunciaba, y en un
momento en el que ella se dirigi— a la cocina para llamar a la Polic’a, el
justiciable le dijo al menor que le disparara por la espalda y la mataraÓ,
rese–a el fallo.
El
Tribunal a–adi— a los cincos a–os de prisi—n por robo, otros seis meses de
c‡rcel por el delito de amenazas agravadas.
La
ofendida asegur— a La Naci—n que las amenazas todav’a persisten por
parte de los familiares del sujeto, por lo que tuvieron que alquilar el bar que
tienen en Gu‡piles por temor a que lleguen a buscarlos para matarlos.