1:45 p.m.MARTES 4 DE ENERO DEL 2011
Carlos Arguedas C. carguedasc@nacion.com
Utilizar el nombre de otra
persona para crear una p‡gina en una red social desde donde se divulguen fotos
o videos comprometedores ser‡ sancionado con penas de tres a seis a–os de
prisi—n.
Esa acci—n delictiva
calificada como suplantaci—n de identidad es una de las 17 nuevas normas que
podr’an ser incorporadas pronto al C—digo Penal.
Ya el primer paso lo dio la
Asamblea Legislativa el pasado 1.¡ de diciembre al aprobar en primer debate el
proyecto que castiga con c‡rcel los delitos inform‡ticos. Est‡ pendiente el
segundo y definitivo debate.
Carlos Chinchilla Sand’,
magistrado de la Sala Tercera (que conoce la materia penal), consider— que
estas normas vienen a llenar un vac’o en la legislaci—n y se convertir‡n en un
instrumento muy œtil en la lucha contra el crimen organizado.
No obstante, hay quienes
tienen objeciones.
Uno de ellos es el diputado
del Frente Amplio, JosŽ Mar’a Villalta, quien vot— en contra del proyecto ante
la preocupaci—n de que se autoriza a intervenir las comunicaciones para
investigar cualquier delito inform‡tico.
ÒEso puede generar excesos
y afectar los derechos de los ciudadanosÓ , expres— el legislador.
Novedoso. Este proyecto, impulsado por el exdiputado libertario Luis Antonio
Barrantes, surgi— ante la laguna del C—digo Penal frente a muchas de las
acciones delictivas perpetradas mediante Internet.
ƒrick Lewis, jefe de la
Secci—n de Delitos Inform‡ticos del Organismo de Investigaci—n Judicial (OIJ),
y Miguel Navarro, fiscal coordinador de Fraudes, coincidieron en que este tipo
de conductas delictivas va en aumento.
Por esa raz—n, dijeron, la
legislaci—n es urgente.
Entre los delitos que crea
la iniciativa, est‡ el espionaje electr—nico, el cual se castigar’a con c‡rcel
de tres a seis a–os.
Incurrir‡ en ese delito
quien, valiŽndose de cualquier manipulaci—n inform‡tica, se apodere, modifique,
destruya o bloquee informaci—n econ—mica de la industria o el comercio.
Una pena de uno a seis a–os
podr’an recibir quienes instalen o propaguen programas inform‡ticos maliciosos,
llamados malware. Estos son un tipo de software o virus
inform‡ticos que tienen como objetivo da–ar una computadora.
Asimismo, el plan pretende
sancionar con prisi—n de uno a tres a–os a quien suplante sitios leg’timos de
Internet, como, por ejemplo, de un banco o una entidad financiera, para
beneficio propio.
De aprobarse el proyecto,
se duplicar’an las penas cuando los delitos perpetrados por medios electr—nicos
perjudiquen la lucha contra el narcotr‡fico o el crimen organizado. Esto va
encaminado a eliminar bases de datos o a la alteraci—n de datos.
Igualmente, el plan eleva
los castigos por corrupci—n de menores y extorsi—n por medio de redes sociales
u otros medios inform‡ticos. En el primer caso la pena pasar’a de cuatro a 10
a–os de c‡rcel y en el segundo, de cinco a 10 a–os.
La propuesta adem‡s autoriza a intervenir
comunicaciones para esclarecer delitos inform‡ticos, aunque con la orden de un
juez.