| La Entrevista | ||
“Debemos tener conciencia del rol que tenemos en el futuro de la vida democrática y trabajar con el compromiso debido para que nuestro servicio sea cada día mejor y más independiente” |
||
Magistrado Orlando Aguirre Gómez |
||
| Erick Fernández Masís Periodista
Tranquilo, como quien sabe que su labor ha sido honesta y sobre todo centrada en la defensa de algo que considera casi sagrado, la independencia judicial, así se percibe don Orlando Aguirre Gómez, magistrado presidente saliente de la Corte Suprema de Justicia, quien en esta edición de la sección “La Entrevista” nos permite conocer más de su sentir y sus reflexiones en este paso por el máximo cargo del Poder Judicial. Con un verbo pausado, pero claro, don Orlando reflexiona de cómo llegó a ocupar el mayor puesto en la magistratura; sonriente, nos dice que él siempre fue una persona que se planteó metas de una forma escalonada, lo cual le permitió, pasar, de un funcionario que ingresó a la institución solamente con sexto grado de escuela, a poderse superar para convertirse en juez, magistrado y presidente de la Sala Segunda y finalmente Jerarca de la Corte Suprema de Justicia, algo, que pese a como él indica, al inicio tal vez no estaba en sus planes, pero que con el tiempo se fue convirtiendo en una posibilidad. Su llegada y camino hacia la Presidencia de la Corte “Cuando ingresé al Poder Judicial, en ese momento yo sólo tenía sexto grado y me fijé la meta de poder obtener el bachillerato de colegio y desde luego ingresar a la universidad a estudiar, algo que se pudo y luego quise ser juez, en donde me fijé metas muy amplias, las cuales incluían llegar a la judicatura, independientemente del lugar del país donde tuviera que trabajar” rememora don Orlando. Nos cuenta, que una vez que llegó a la judicatura, sus metas fueron más allá, lo que le abrió la opción de llegar a la magistratura, algo que logró a sus 43 años. Un año después ocupó la presidencia de la Sala Segunda, momento en el que indica, ya empezaba a vislumbrar la posibilidad de pensar en la presidencia de la Corte. “Yo creo que todos los que llegamos a la magistratura, tenemos aspiraciones de conducir las salas en las que trabajamos y obviamente también nunca se descarta la posibilidad de llegar a la presidencia de la Corte”, destaca don Orlando, posibilidad que llegó, en el momento que tenía que ser el oportuno, ya que valoró postular su nombre antes, pero por distintas circunstancias no se dio. Siempre puso por encima la defensa de la institución, en un contexto político complicado y en el cual el Poder Judicial trabajó en la defensa de la independencia judicial, elemento pilar de la democracia. “Yo llegué a la presidencia en uno de los momentos más críticos y difíciles que ha atravesado el Poder Judicial a lo largo de su historia, ya que el clima político era un clima de cuestionamiento a la institucionalidad en términos generales y obviamente con cuestionamientos al principio de independencia judicial, que es la base esencial de la institucionalidad democrática”, destaca. Don Orlando hace reflexión de estos temas difíciles, en donde incluso recibió ataques personales en su condición de presidente de la Corte, pero resalta, que pese a las formas en que se dieron los cuestionamientos hacia la institución y a su persona, él se mantuvo firme en que el respeto y la discusión de altura siempre deben prevalecer en la relación entre los Poderes de la República, sin acudir a otras prácticas que no son recomendables. Sus Reflexiones Aguirre Gómez se considera una persona diferente después de cuatro años de asumir el cargo de la Presidencia de la Corte y reflexiona lo que esto ha significado en su carrera y en su vida, pero, sobre todo, es claro en señalar lo que él considera es importante mejorar en la institución, entendiendo que los tiempos cambian, y que el mundo avanza. “Yo no soy el mismo, he cambiado, tengo una percepción diferente de lo que debemos hacer hoy. Yo estoy convencido de lo que se hizo en el pasado en materia de diseños procesales debe tener una revisión, una revisión de cómo hemos venido produciendo dichas leyes” menciona don Orlando. Es fiel defensor de mejorar el servicio de administración de justicia, tomando en cuenta a actores más allá de los abogados, para lograr esta mejora en beneficio de las personas usuarias. “Debemos buscar el apoyo de la ciencia, de la ciencia de procesos para buscar estos encadenamientos de manera científica, en la búsqueda de la tutela de los derechos de las personas, para que los procesos estén diseñados razonablemente para una mejor administración de justicia “, puntualizó. Su legado Como parte de su legado y desde que ingresó a la magistratura, indica que uno de sus objetivos era que existiera una carrera judicial, que principalmente lo que quería lograr, era que le diera estabilidad a los jueces y juezas de la República, ya que los nombramientos en ese momento estaban sujetos a revisión por períodos de cuatro años. “A mí siempre me pareció que cuando hablábamos de independencia judicial, este tipo de nombramiento no era armónico con el sistema de estabilidad que tenían los jueces en aquel momento”, destacó el Presidente de la Corte. Por otra parte, mencionó que, a lo interno de la institución, promovió un proyecto que está bastante avanzado, que consiste en la construcción de un sistema de gestión, que permita la observancia y la mejora continua, trabajo que se desarrolla junto a la Dirección de Planificación y que es parte de la ingeniería de procesos. Aguirre Gómez señaló que esto consiste en una iniciativa que busca estructurar todos los juzgados, todas las oficinas judiciales, con indicadores de gestión propios de cada oficina, en donde exista una oficina central de monitoreo que permita auditar esos procesos y tener un mayor control del trabajo que realizan estos despachos judiciales. Don Orlando indica que la iniciativa está muy avanzada, señalando que quedan pocos juzgados para implementarla. “A lo externo, dejamos como legado el posicionamiento del principio de que el Poder Judicial es la base esencial del sistema democrático y de que la independencia judicial es la condición necesaria para esto, lo cual ahora permite que se hable con mayor entendimiento sobre su importancia”, señaló. ¿Qué sigue para don Orlando? Mientras en su rostro se dibuja una cara de satisfacción por el deber cumplido en la Presidencia de la Corte, don Orlando indica que aún desea servir a su país desde su posición como Magistrado de la Sala Segunda de la Corte. “En la Sala Segunda, voy a retomar la resolución de casos y continuar en la mejora del sistema laboral, desde luego, colaborando también en la promoción de modificaciones que sean necesarias para mejorar el servicio”, acotó. Su consejo “Costa Rica escogió el sistema democrático desde sus inicios, como un modelo para vivir y es ahí donde el Poder Judicial es fundamental, porque ha sido la base para que el sistema se mantenga como tal… a las y los servidores judiciales, yo les diría, que debemos tener conciencia del rol que tenemos en el futuro de la vida democrática y trabajar con el compromiso debido para que nuestro servicio sea cada día mejor y más independiente”, finalizó don Orlando. |