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Poder
Judicial impulsa reforma que aceleraría cientos de juicios
Patricia
Solano, presidenta de la Sala Tercera de Casación Penal, insistió en la
necesidad de aprobar un proyecto de ley que permitiría apurar cientos
de juicios y facilitar la lucha contra la criminalidad a un costo menor.
Se trata de
un expediente que plantea que, en todos los casos en los que un
imputado se expone a una pena de cárcel menor a 10 años, un solo juez podrá
resolver, en lugar de que se necesite un tribunal de tres jueces, como
ocurre en la actualidad.
Un tribunal
unipersonal solo puede resolver casos de delitos muy menores como
desobediencia a la autoridad, lesiones culposas, agresión con arma, amenazas
agravadas y cualquier otra cuyo castigo máximo no sea mayor a cinco años.
La
intención es ampliar la lista para que un solo juzgador no
necesite otros dos cojueces para tramitar
juicios de otros casos como extorsión informática, robo, estafa, o
conducción temeraria, cuyos castigos pueden ser mayores a 5 años, pero no
superan una década.
Un pequeña
modificación como esa podría ayudar a desaturar a los tribunales
colegiados de tres o cuatro jueces para que se dediquen a casos más grandes y,
además, permitiría reducir la mora judicial.
Solano
reconoce que, aunque se requeriría inversión para implementar el
cambio, es mucho más barato que suplir la gran cantidad de jueces que se
necesitan bajo el sistema actual.
"El
costo que tiene su implementación es cercano a los ₡17.000 millones, porque
se van a requerir otro fiscal, otro defensor y el personal de apoyo, porque los
jueces no funcionan solos", detalló la magistrada.
Un
planteamiento de este tipo ni siquiera serviría para reforzar la judicatura a
los niveles necesarios para brindar una respuesta más expedita, dado que
actualmente existe una carencia de al menos 156 jueces de juicio, lo
que le costaría mucho más dinero al país.
"Eso
es mucho más caro que los ₡17.000 millones y permitiría eficientar
los recursos, sabiendo que el país atraviesa una situación financiera en donde
todos los cinco los contamos", añadió Solano.
Más
cambios
El mismo
proyecto de ley permitiría controlar algunas tácticas dilatorias de
abogados, al introducir como norma que, si un defensor privado no puede
asistir a una audiencia penal por motivos de agenda o colisión de
señalamientos, el imputado tendrá un plazo máximo de cinco días para nombrar a
un nuevo defensor.
De no
hacerlo, se le asignará de inmediato un defensor público para evitar la
suspensión constante de los debates. Así se impedirían suspensiones reiteradas.
Adicionalmente,
la iniciativa permitiría la declaratoria automática de rebeldía. Si
el imputado no se presenta a la audiencia preliminar sin una justificación
válida y comprobada, se le declarará en rebeldía de manera inmediata, a
diferencia de lo que sucede actualmente.
También
pretende limitar las salidas alternas al establecer la audiencia
preliminar como la última oportunidad procesal para que las partes
acuerden una solución alternativa al conflicto o recurran a un procedimiento
abreviado.
De esta
forma, se evitaría lo que ocurre en la actualidad: que el juicio sea programado
muchos meses después de la audiencia preliminar y que las partes negocien hasta
entonces.
Todo esto
forma parte del proyecto de ley 24.913, presentado desde marzo de 2025 y que ya
fue avalado por la Comisión Legislativa de Asuntos Jurídicos. Es decir, está
listo para llegar al plenario legislativo y convertirse en ley mediante
votaciones en primer y segundo debate.
No
obstante, la agenda del Congreso es controlada por tres meses por el Poder
Ejecutivo y el presidente Rodrigo Chaves no lo ha convocado.
Solano
explicó que, durante el encuentro con la presidenta Laura Fernández el
lunes, le expusieron que varias iniciativas como esta, surgidas desde
el Poder Judicial, ya cuentan incluso con informe mayoritario para su
aprobación.
Sin
embargo, no recibieron respuesta y únicamente se plantearon
quejas sobre los jueces de ejecución de la pena y de la Corte Plena. Ahora
buscarán acercarse a los nuevos diputados para impulsar su aprobación.
Otras
intervenciones
Para la
magistrada Solano, este tipo de ajustes resulta mucho más eficiente y
rápido que emprender una reforma integral de leyes como el Código
Penal y el Código Procesal Penal, que regulan los delitos y la forma en que se
juzgan en el país.
Los
magistrados también han tomado medidas en otros ámbitos, como buscar
personalmente la manera de optimizar las agendas de tribunales y juzgados
penales más saturados.
Si bien los
miembros de la Corte no pueden intervenir en las decisiones sobre cómo un
juzgador resuelve un caso, sí pueden actuar en la parte operativa, reuniéndose
con algunos despachos colapsados para buscar formas de acelerar juicios y
audiencias.
"Revisamos
agendas porque nosotros podemos ver la parte administrativa de la
administración de justicia. La parte de la independencia del juez tiene que ver
con el juez frente al caso concreto y ahí no nos metemos", concluyó
Solano.